miércoles, 7 de septiembre de 2011

7. "Don't Doubt Yourself, Babe" - The Byrds

Del álbum Mr. Tambourine Man (1965)


En aquel entonces una persona querida estaba pasando por una situación complicada. Una de esas que te hacen replantear lo que has estado haciendo durante años y en lo que harás a mediano y largo plazo. Yo la veía triste e intentaba idear una estrategia que pudiera hacerla sentir mejor. Por mi cabeza pasaron palabras que pude decirle. Callé porque no me sentía seguro respecto a ellas. Tal vez no eran convenientes para el momento, o al menos no tenían el poder suficiente para sacarla adelante.

Mi relación con los consejos es extraña. He escuchado a personas decir que los míos les resultan útiles. Lo gracioso es que la mayoría de las veces aconsejo cosas que yo no aplico a mi propia vida. En el fondo sé que lo hago con la esperanza de que alguien más tenga la determinación para hacer aquello que yo solo alcanzo a imaginar. Así que con ella quise evitarlo. Decirle a una persona"no estés triste" u "olvídalo ya" es fácil. Facilísimo. Todo lo hacen sintiendo que te hacen un favor cuando están haciendo justo lo contrario. En ocasiones uno quiere estar solo, consciente de que hay sentimientos que no pueden manejarse de ninguna otra forma.

Valoro con especial empeño a las canciones que se toman la molestia de hablar por nosotros. Es común encontrarse un día con emociones que parecen imposibles de expresar. De las que no te animas a compartir con nadie por temor a la respuesta. Y de pronto, pones un disco, que sin saber muy bien por qué, termina por mostrarte que en alguna parte del mundo, existió un tipo que se sintió igual que tú. Alguien que, encima, compuso un tema al respecto. De pronto ya no te sientes tan abandonado. Caes en cuenta de que existía una forma de expresar lo que estaba formando un nudo en tu garganta, que hubo un compositor que lo hizo antes que tú, y eso lejos de frustarte, logra que te animes.

Recurro de manera constante al álbum debut de The Byrds. Los cóvers a Bob Dylan que lo han hecho célebre no me gustan tanto, curiosamente; prefiero las versiones originales sin excepción. Son las composiciones de Gene Clark las que, lo diré rápido, adoro. "I'll Feel a Whole Lot Better", "Here Without You" y "I Knew I'd Want You" pasan seguido por las bocinas de mi computadora. Debe se por la melancolía de las letras que aunadas a las guitarras pre-Jangle Pop consiguen un efecto que te ponen nostálgico y enérgico al mismo tiempo. De cualquier forma, mi canción favorita es un cóver que aparece casi hasta el final. No, no es uno de Bob, sino de Jackie DeShannon, una cantautora americana de la época.

Ambas versiones son excelentes, me inclino por la de The Byrds por mera identificación. Se trata de un tema para levantar a alguien que esté decaído, como estaba mi amiga en aquel tiempo. Cuando la escuché, supe que este grupo expresaba de forma precisa aquello que yo había estado queriendo decir. Sin complicaciones, con un mensaje bellísimo y simple: no dudes de ti misma. Eso era lo que estaba intentando que tuviera en mente. Que supiera que sin importar que hubiera días en los que quisiera correr hasta desaparecer, había que tomar valor y afrontarlo. Porque podía hacerlo, era muy inteligente. Lo suficiente para no asustarse cuando llegara la noche. Lo suficiente para salir adelante. Y así lo hizo. Le presenté la canción. Tomó confianza. Dejó de dudar. Supero sus problemas.

Y no fue solo por Gene Clark y compañía, es que de verdad era muy valiente. Por eso le compartí una de mis bandas preferidas.

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