miércoles, 30 de junio de 2010

Hazme ojitos

Ahora resulta que uno debe sentirse culpable por detestar a medio mundo. Lo siento amiguitos, pero si me resultan insoportables, es culpa suya. Soy una persona de principios, tengan la seguridad de que si los considero insoportables, lo hago con toda justicia.

Hay gente que me cae bien, más de la que piensan. Hicieron méritos, se esforzaron por lograrlo. No puedo permitir que cualquier pelafustán entre en esa liga. Estimar a alguien no debe ser un acto de bondad, es algo que se gana.

Los que no te miran cuando pasas a su lado son los peores. Cuando alguien hace eso, es poco probable que les vuelva a dirigir un saludo. Al diablo con ellos. Tú vas caminando, los miras para saludarlos, y ellos voltean para otro lado. Error. Adiós. Olvídalo, no te volveré a darte un buenos días o un questésbien.

Entiendo que hay momentos en los que uno no quiere toparse con nadie. En ese caso los comprendo. Si vas saliendo de una tienda de Hello Kitty, es normal que te quieras hacer el despistado. En cambio cuando el encuentro se da en lugares neutrales (la escuela, el trabajo), la hostilidad es imperdonable.

Lo de la mirada es a clave. De nada sirve tomar la iniciativa oral si la otra persona se hace la occisa. Cuando menos voltea, no es necesario que tu saludo venga primero. Puedo hacerlo yo. basta con que te importe.

Coches, autos, carros.

A los nueve años tenía un gran sueño: que me compraran un Chevy Morado. Qué Ferrari ni que ocho cilindros y cuartos, mi auto favorito era el chevy morado.

La fascinación terminó cuando surgió el Beetle. Se le conocía como "el vocho del futuro" y a cada que había uno estacionado, todos se le quedaban viendo como si fuera una ballena gigante. Ahora no importaba el color, esperaba con ansias el día en el que pudiera aprender a manejar y comprar uno.

Terrible lo mío.

Ahora el tema no me apasiona, cada que alguien se pone a hablar de tuneo para hacerse el muy varonil, me aburro como tortuga.

No me malinterpreten, hay muchos coches que me gustan, sólo que eso de estar platicando acerca de bujías, caballos de fuerza, frenos ABS y velocidades es un desperdicio de tiempo.

Choquen contra un poste, mejor.

martes, 29 de junio de 2010

I'm a Loser


Ninguna otra figura de los sesenta hizo un tema como éste. I'm a Loser es de mis canciones favoritas por ser de John Lennon. Así, sin más. Tal vez si hubiera sido compuesta por un don nadie cualquiera, la pasaría de largo, con todo y su letra encantadora.

El hecho de que sea cantada por un tipo que en ese entonces se encontraba en la cima del mundo, con miles de chicas a sus pies y dinero rebosante en el bolsillo le da un valor agregado.

Saber que incluso alguien como él se sentía así de vez en cuando, reconforta. Podemos estar tranquilos, es normal.

lunes, 28 de junio de 2010

Ventilador solo

Tengo un blog secreto. Nadie sabe su nombre, sólo yo. El espacio lo tengo reservado para lo verdaderamente íntimo. Habemus mierda es leído por algunas personas que indirectamente reducen mi libertad . Se me salió de control, el link de este espacio llegó a personas que nunca imaginé. Hay cosas que no puedo postear ahora con la seguridad semi anónima de antes. Uno puede contar situaciones que involucren a otros sin afectarlas siempre y cuando el interlocutor no conozca a éstos y no tenga posibilidades de hacerlo.

Es difícil contar la anécdota con la abuelita si sabes que tu abuelo te está leyendo. No puedes. No es lo mismo hablar a un público X sobre "la abuela" que hablar de ella cuando sabes que alguien relacionado con ella te lee.

El ejemplo es estúpido, al mismo tiempo que aclarador.

No tengo planes para abandonar este blog. El otro espacio es sólo para sentir la libertad de antes.

El que lo descubra se gana mi amargura.

domingo, 27 de junio de 2010

Para celebrar la victoria argentina

He decidido responder a sus comentarios viejos.

Las últimas semanas había abandonado la noble labor de contestar los que dejan en este blog.

Ahora, en un arranque de entusiasmo (gracias, Argentina) me puse a revisar viejos posts e hice lo que creía conveniente.

La razón principal tiene tintes kármicos. Como les dije el otro día, si mi vecina no me regresa el saludo, por algo ha de ser. Veo similitudes con lo que hice últimamente: si no replico sus mensajes pareciera que los ignoro. (Aunque no sea así, siempre los leo). Basta de eso,

Si alguno de ustedes, se quedó con las ganas de una respuesta, vayan y busquen la entrada en cuestión.


sábado, 26 de junio de 2010

México - Argentina

Hay una división clara en los mundiales. La primera mitad es cuando el equipo de tu país sigue con vida, la segunda es cuando queda eliminada y agarras a otra selección (Brasil en muchos casos) como favorita.

A los mexicanos les caen mal los argentinos. No lo comparto, la mayoría de los que conozco son buena onda y graciosos. No recuerdo quién decía que los argentinos más pedantes eran los que vivían en México, quizás sea cierto, porque el contacto que he tenido con los de allá me ha dado una imagen positiva de ellos.

Por eso mismo no quería que nos enfrentáramos a ellos; no por "miedo" ni nada, sino porque es un país que me simpatiza. Preferiría que hubiéramos eliminado a Corea de Sur o Ghana, con quienes no existe ningún tipo de vínculo.

Hoy vi a muchos celebrar la derrota de Estados Unidos. Entiendo el pique que hay entre los dos países pero, vamos, después de todo es un país que (sólo por hablar de lo cultural) nos ha dado más que África entera.

Bob Dylan, Woody Allen, decenas de bandas de rock, películas, pornografía... EEUU nos ha dado mucho (y nosotros a ellos) con todo y de que también tengan un lado negativo perjudicial para nosotros. No me puso feliz su derrota, tampoco triste. Creo que así debería ser cuando no estamos involucrados.

La rivalidad con Argentina está al mismo nivel. Tanto que se suelen tomar conductas que luego andamos criticando en ellos.

Aquí es común decir "pinches gringos"; luego andamos chillando ante cualquier mínima hostilidad hacia nosotros. A fin de cuentas somos iguales; el deporte une xenofobias.

Hablando de eso último, el nacionalismo y la xenofobia aquí son tan grandes que a veces creo que si los mexicanos no fuéramos mexicanos, odiaríamos a los mexicanos.

viernes, 25 de junio de 2010

Reseñas brevísimas

La ajetreada vida moderna nos obliga a tener prisa permanente. El tiempo adquiere valor conforme avanza. De niños no éramos conscientes de ello, en ese entonces nos dábamos el lujo de tardar varios minutos en comer una manzana; ahora con tal de no desperdiciar segundos innecesariamente, preferimos licuar la fruta para bebérnosla de un trago.

Por algo Twitter tiene tanto éxito. Leer libros es algo muy del siglo pasado, lo de ahora es leer la introducción de un artículo de Wikipedia o los mensajitos de 140 caracteres.

Sé que ustedes son personas ocupadas, así que me he dado a la tarea de reseñar varias películas en apenas un línea para ahorrarles el desgaste de ojos propio de los textos extensos que suelen abundar en internet.

¡No gasto más su tiempo que es oro! Reduzco días de trabajo a apenas unas letritas para su provecho.

Titanic: un barco se hunde gracias al peso de la melosidad de sus tripulantes.

Psicosis: la película en blanco y negro que se tiñe de rojo.

Forrest Gump: de una banca a Vietnam en una caja de bombones.

Terminator 2: robot llega del futuro para evitar un aborto a destiempo.

2001: A Space Odyssey: película incomprensible que todos dicen entender.

The Shining: violencia doméstica al extremo patrocinada por el chamuco.

Saving Private Ryan: la historia del trillizo norteamericano que provoca más muertes que cualquier soldado alemán.

Eagle Eye: HAL 9000 ha tomado esteroides.

El exorcista: el encuentro de un cura con una niña, libre de pederastia.

King Kong: romance entre rubia y gorila culminada en el Empire State.

Rocky IV: blanco mata negrito pero capitalismo elimina comunismo.

El planeta de los simios: la zoofilia se sale de control.

jueves, 24 de junio de 2010

Algunas películas que he visto últimamente

Una breve lista con lo que he visto estos días con comentarios aleatorios de acompañamiento. Disfruten.

***

Lost in Translation (2003) - Bill Murray es uno de mis actores favoritos. Desde que lo vi en Ghostbusters quedé enganchado a su personalidad cool. Los años han pasado, ahora es un viejo no-acabado que sigue dando actuaciones memorables. En esta cinta lleva una relación extraña con Charlotte (el personaje interpretado por Scarlett Johansson). Vemos cómo un actor famoso (Bob Harris) queda prendando a la única persona de su entorno que le resulta familiar. El lugar que rodea la historia (Tokio) no hostil ni favorable, simplemente es ajeno. La visita de trabajo a la ciudad al principio le resulta tortuosa. Luego, cuando conoce a Charlotte, ese anonimato que brinda la lejanía, se convierte un punto a favor. De pronto ya no tiene que interpretar un papel, ni siquiera el de él mismo. Decía que la relación era extraña porque en ningún momento se concreta carnalmente. Hay una escena en la que ambos están en la cama, sin hacer nada. Lo que los reunía no era un interés preciso, nunca queda claro la existencia de algún tipo de enamoramiento. Cuando Bob se acuesta con la cantante del hotel y Charlotte se da cuenta, en su reacción hay una mezcla de, indignación, decepción y lástima. La confusión es clave en toda la cinta que culmina en ese momento cerca del final en el que las palabras son ininteligibles.


Masculin, féminin: 15 faits précis (1966) - Uno siempre acaba sorprendido viendo el trabajo de Godard. Podemos saber de antemano que nos enfrentaremos a alguien acostumbrado a romper esquemas con tramas revueltas e instantes absurdos. No importa, al final siempre se las ingenia para borrar con una escena cualquier idea preconcebida. Godard es un director impredecible. En Masculin, Feminin se nos adormece con referencias culturales y música ye-ye. Por algunos instantes uno puede llegar a pensar que se trata una obra típica de la época, luego la anticipación se rompe con la llegada de acciones que nos recuerdan que estamos con Godard. Ninguna etiqueta cabe más que la de su propio autor.


Be kind Rewind (2008) - Luego de dirigir varias películas de corte intelectual, sorprende que Michel Gondry se involucrara en un proyecto adolescente. Saber que se trata de una comedia en la que participa Jack Black nos clarifica el panorama. Desde antes sabía que me divertiría. La trama parecía atractiva (dos encargados de un videoclub tienen que producir remakes de las cintas que arruinaron para salvar al negocio), aunque el resultado final no es tan logrado. La actuación del negro afroamericano ejemplar, no conmueve ni da risa. Eso no es lo peor, sino que el deleite visual propio de Gondry no la salva de caer en algunos clichés. Un pequeño homenaje al cine blockbuster. A ratos está simpática. Le pondría tres estrellas.


Case 39 (2009) - Alguien saque un rollo de charmín y limpie la caca que ha llegado a este honorable blog. Vaya cinta más espantosa. Es de terror y tiene esos giros "impredecibles" que de tanto utilizarse se han vuelto predecibles. Para variar de nuevo se utiliza a la figura de una niña que encarna el mal dizque para asustar. Corromper la figura infantil estaba bien a principios de la década, en ese entonces todavía podía sorprendernos y perturbarnos la idea de que el chamuco se apropiara la inocencia con tal de hacernos daño. Ahora está gastado, queremos de vuelta a las figuras espeluznantes de ocho metros de altura que nos hacían suspirar en la década de los ochenta. Lo peor es que yo ni la quería ver, llegué a una reunión familiar y la pusieron, ni cómo zafarme. Por si fuera poco Renée Zellweger siempre actúa igual. Evítenla a toda costa.

Gigantic (2008) - Sí, la vi porque sale Zooey Deschanel. Lo mejor que puedo hacer para que se den una idea de lo aburrición provocada por este filme, es decirles que ni ella logró hacer llevadera la hora y media que pasé frente a la pantalla. El primer problema es el prota, Paul Dano, el cual tiene menos carisma que una bola de billar. Como actor intenta hacer de lo soso un estilo. No convence, se mantiene estático e inexpresivo. Vuelve de cada escena algo plano. Mención aparte merece su cara insoportable. Es de esos tipos que caen mal con sólo verlos. Por más de que se las quiera dar de "gran actor" nunca podrá quitarse la loza que implica haber hecho el papel de un nerd depravado en The Girl Next Door. El guión no ayuda, la premisa no es seductora a pesar de querer ser original. ¿Un ventiañero soltero que quiere adoptar un bebé asiático con su sueldo de vendedor de colchones? Come on. Puestos con calzador hay elementos metafísicos que no se explican ni resuelven adecuadamente. Da la impresión de que están ahí nomás de adorno o para intentar sacar a la historia de la modorra. (Sin conseguirlo). Sólo para enamorados de Zooey; estén atentos a la parte en la que sale con bata.

Snatch (2000) - Tardé cinco minutos en agarrarle la onda. Justo cuando empezaba a temer que se tratara de una experiencia soporífera la situación se arregló y no paré de disfrutar hasta el final. Me la habían recomendado muchas veces, la tenía reservada hasta ahora. Sus adeptos tenían razón. La velocidad trepidante con la que la violencia da paso a un humor muy especial te mantienen pegado todo el tiempo. El maldito Brad Pitt podrá tener una cara horrible, lo cual no le quita haber estado en varias de las películas más memorables de los últimos veinte años. Ésta salió apenas un año después que Fight Club. Bendito Guy Ritchie, sintetiza en menos de dos horas lo que un hombre suele buscar en el cine. Incluso complace con una canción de Oasis acompañando perfectamente una golpiza. Hasta me dieron ganar de ver Swept Away.



Las dos primeras y la última tienen mi aprobación. Las demás véanlas sólo bajo su propio riesgo, no reembolsaré los gastos de la compra o renta del dvd.

miércoles, 23 de junio de 2010

Signos de admiración

Lo común es que la mujer admire al hombre. Es prácticamente natural. Muchas veces el amor de mujer nace de ese sentimiento. El hombre se fija más en el físico y en cuestiones emocionales (alguien que apoye, que esté en los momentos difíciles). De ahí que se abunden casos de chicas guapas con hombres feos. El físico les importa, sí, pero más el sentirse especiales por estar con alguien irrepetible. O con dinero, ejem.

Un hombre admirando a una mujer es algo que pocas veces se ve. Somos soberbios, reconocer las virtudes femeninas nos cuesta horrores; sólo accedemos (y lo reconocemos) cuando es alguien que queremos, y aún así somos más parcos a la hora de mostrarlo. (Algunos lo son sólo para conseguir ligar)

Más difícil todavía es encontrar a un hombre que admire a otro hombre de su entorno. (Ser fanático de un grupo de rock o de un futbolista no cuenta porque son completamente ajenos a nuestro círculo). Es mero instinto, todos quieren ser el macho alfa, ¿cómo autodescartarse como el mejor? La mayor parte del tiempo vemos la vida como una competencia, así que lo mejor es no fortalecer al rival.

Eso sí, lo que casi nunca se da, son los casos de admiración entre mujeres. Ya sea por tradición, por falta de razones, por envidia, competencia, o naturaleza, las hembras no suelen admirarse. Podrán quererse, apoyarse, contarse... no así deslumbrarse.

martes, 22 de junio de 2010

¿Dónde está Wally?

Aquí no, evidentemente.

***

México perdió contra Uruguay (hola, estoy hablando de futbol) y lo único en lo que puedo pensar es en lo mucho que nos cuesta analizar las cosas en su justa dimensión. Empatamos con Sudáfrica y los ánimos se vienen por los suelos. La gente celebrando el resultado en el Ángel no quita que muchos hayan quedado devastados luego de que sus ilusiones de victoria se vieran destrozadas.

Luego se le gana a una débil Francia y el ánimo sube al 100%. Lo del partido inaugural quedó en el olvido, se comenta que en este mundial estamos para hacer algo histórico. Uruguay se veía como un pequeño escalón rumbo a octavos con Corea del Sur. Dulces sueños.

Y ahora se pierde y de nuevo todo se viene abajo. Son poco los que creen que se le pueda ganar a Argentina (el mejor equipo del mundial, dicho sea de paso). Las decepciones son tan repetidas que vemos a la victoria con recelo; preferimos anticipar la derrota para que cuando ésta llegue, el golpe sea menos doloroso; será entonces cuando lleguen los consuelos fáciles "ya lo sabía, era obvio". No nos damos cuenta que al hacer esto perdemos la oportunidad de disfrutar un rato de lo que a fin de cuentas es un juego destinado al disfrute.

El optimismo o pesimismo dan igual; no somos los jugadores, así que poco importa que estemos eufóricos o tristes. Quienes dictarán el resultado serán otros. Por eso qué más da que hagamos pronósticos positivos. Un poco de alegría, joé.


México gana 7-1 a Argentina con Hat-trick de "El Temo". Se los anticipo yo.

lunes, 21 de junio de 2010

Número equivocado

Cuando era niño me preguntaba porqué la sección amarilla tenía tantas páginas. De esos cientos de hojas a lo mucho me interesaban una o dos. El resto, pensaba, eran completamente prescindibles y deberían ser eliminadas. Luego comprendí que lo que yo consideraba inútil, le servía a alguien más. También que, quizás lo que para mí es importantísimo, era lo que otros consideraban relleno. Fue entonces cuando comprendí que cada página de aquel mamotreto era vital. Sus creadores no podían pararse a mandar versiones personalizadas que nos sirvieran para ahorrar espacio. Lo adecuado era encapsular todo en un mismo volumen para que nosotros nos encargáramos de encontrar aquello que es adecuado para nosotros.

Así es la vida. El mundo está lleno de personas que nos importan un pepino; debemos tolerarlas solamente porque somos conscientes de que que son importantes para alguien más. Del mismo modo, nosotros somos completamente innecesarios para ellos, por lo que debemos pactar la tregua de la convivencia.

El chiste es buscar y encontrar (como en el directorio) a quienes realmente valen la pena.

domingo, 20 de junio de 2010

Dinero a la basura

La mayoría de las personas temen perder el boleto del estacionamiento alguna vez durante sus vidas. A simple vista perder un pedazo de papel no parece para tanto, hay cosas peores en el mundo. Ser aplastado por un elefante o perder a tu perro en una apuesta son prueba de de ellos. Sin embargo hay algo humillante en ello como para que a todos les dé escalofrío con tan sólo pensarlo.

En la mayoría de los centros comerciales, el boleto perdido equivale a una multa de doscientos pesos. Es una suma importante, más no dramática, si lo pensamos bien. Gastamos más dinero en banalidades sin quejarnos tanto.

Aunque visto a distancia luce así, experimentarlo es una pequeña tragedia. Todo aquel que lo haya sufrido, sabrá a lo que me refiero. Hay varios motivos, el primero que viene a la mente es el de la diferencia que hay entre pagar cinco pesos y pagar doscientos. El segundo es el del amor propio; es intolerable que tengamos que pagar tanto por una pérdida que a fin de cuentas es lo más natural del mundo. Es facilísimo perder un papel feo que sin adorno alguno. Si tan sólo se esmeraran en mejorar los diseños de los boletos los conservaríamos hasta con gusto.

Además nunca he entendido esa multa-castigo tan fuerte. Si es por hacer que los robacoches se lo piensen dos veces antes de huir con lo que no les pertenece, he de decirles que pagar doscientos pesos es una inversión miniatura comparada con el valor de una camioneta 4x4.

Esto impulsa a colocar al boleto entre las prioridades del día de compras. He sabido de madres que prefieren que sus niños caminen por su cuenta con tal de no soltar el preciado papelajo.

Recuerdo la vez que mi padre extravió uno. Estábamos en un centro comercial y la tarifa que tendría que pagar si no lo encontraba era de ciento ochenta pesos. Tomó varias medias con tal de no hacerlo, se puso a revisar entre los asientos como loco; pidió que vocearan la situación de emergencia por la que pasábamos con la esperanza que que alguien lo hubiera encontrado; mandó a cada integrante de la familia a preguntar por el paradero del ticket en las tiendas que habíamos visitado; interrogó a la señora de la limpieza; le ofreció una recompensa de cincuenta pesos al encargado del estacionamiento si lo encontraba tirado por ahí...

Pasó más de una hora, todos estábamos hartos, queríamos irnos aunque eso implicara una reducción de medio milímetro en la billetera de nuestro papá. La jornada en el centro comercial había sido larga, nuestros pies requerían desprenderse de los zapatos acosadores que los cubrían, lo único que queríamos era llegar a casa a dormir. Justo cuando estábamos a punto de llegar a las lágrimas y de exigirle que se tragara su orgullo, mi padre realizó algunas conjeturas y recordó que antes de salir, había tirado algunas cosas a la basura. Nos pidió que nos subiéramos al coche.

No obedecí y lo seguí. Vi como se aproximó a un bote de basura, lo levantó, le dio vuelta y vació todo su contenido en el suelo ante la mirada atónita de todos. Recogió algo, se acercó a mí. Ya lo encontré, vámonos.

Nada, es día del padre y me acordé de esto.

Que existo

Últimamente todo me sale mal.

El otro día la vecina no me devolvió el saludo. Iba saliendo a la calle cuando vi que ella también. Consideré que era una buena oportunidad para hacerle plática, ya que casi nunca lo había hecho , así que le dije: "Hola, buenas tardes". Era un saludo cordial, neutral y poco original; el chiste era que no se espantara. Si me lo preguntan, esperaba que ella regresara el saludo y que me agradeciera el gesto con una invitación a una pijamada. Lo único que hizo fue girar un poco su cabeza hacia donde yo estaba, para luego regresarla antes de verme y quedarse sin decir nada.

Fue incómodo, pensé en repetir el saludo, nunca hay descartar que nuestros prójimos padezcan una sordera parcial que les impidan escuchar nuestras palabras con claridad. No lo hice porque había algo lo suficientemente hostil en su actitud como para mejor volteara a otro lado. Parecía estar molesta conmigo. Tal vez le caigo mal.

Su casa está muy pegada a la mía, no descarto que los sonidos traspasen las paredes para llegar al otro lado. Probablemente ha escuchado cómo me quejo todo el día mientras ella intenta meditar o practicar yoga. No puedo evitarlo, constantemente enuncio en voz alta todo aquello que me molesta. Sin ir más lejos, hoy estuve discutiendo con mi familia por cerca de diez minutos sobre lo molesto que son esos espacios que hay en los sillones. ¿Alguna vez se han sentado en esa especie de línea que divide los supuesto lugares de un sillón? Es horrible. Deberían quitar esas separaciones, los compradores somos lo suficientemente listos como para determinar la distribución del lugar donde reposarán las posaderas de nuestros invitados.

Intentaré moderar la voz la próxima vez que lance una diatriba semejante.

En condiciones normales dejaría pasar esta situación sin hacer aspavientos. De algún modo me he hecho a la idea de que, quienes me conocen, acaban repudiándome por instinto. Ignoro la razón, lo cierto es que todo un arsenal de cualidades no ha bastado para ganarme la simpatía de la sociedad. La diferencia es que ella me agradaba. Va en mi escuela, aunque nunca nos topamos por diferencia de semestres. Es de esas chicas tan bonitas que no te les acercas aunque quisieras tenerlas a un lado. Paradojas de la naturaleza.

¿Por qué no me saludó? Ojalá algún día lo descubra. Por lo mientras, ha perdido muchos puntos. Ya no me gusta tanto, se une a la larga lista de personas que merecen ser iguanas. No cabe duda, ninguno de los que viven por aquí me caen bien. Los mejores vecinos son los que tienen abandonadas sus casas.

jueves, 17 de junio de 2010

La falsedad de la entrevista


La reportera se llama Sara Carbonero, y el chico raro es, bueno, ya saben, Iker Casillas portero de la selección nacional española. Los dos están ligados al deporte profesionalmente y son una de las parejas más famosas del momento. Ahora en el mundial ambos tiene que hacer su trabajo dando por resultado fenómenos como éste.

Muy seriecitos, en el fondo se les notan las ganas de mandar todo al carajo y besarse. (Por decir lo menos). Hay especialmente en la mirada de Sara algo especial, un comportamiento de enamoramiento.

En Casillas hay un nerviosismo digno de primera cita. Ella en posición dominante, lo cuestiona mientras él sale del paso como puede. La derrota frente a Suiza no la esperaba nadie, menos él mismo. Las entrevistas que vienen después de perder son las más difíciles porque el protagonista quisiera estar lagrimeando recostado en la cama . Cuando se gana la televisión viene de perlas; más importante que la victoria es que los demás la reconozcan y difundan. Pero en estos casos lo único que impulsa es hacerle un favor a la pareja.

La entrevista es una actuación. Dos enamorados fingiendo trabajar cuando quisieran estar haciendo algo mucho más divertido.

miércoles, 16 de junio de 2010

La limpieza de Italia

(Post no apto para patriotas sensibles).


Hay que admirar la pulcritud de los italianos:


martes, 15 de junio de 2010

Segundo número de Revista Spazz

Luego de poco más de un mes, ha llegado una nueva edición de la revista Spazz ahora dedicada a The Velvet Underground. Quienes hayan leído el primer número sabrán de qué va esta publicación en línea. Para los que no, evitaré explicárselos (soy pésimo para ello), dejaré que ustedes lo descubran con una visita.

Como la vez pasada dejo enlaces a las colaboraciones que hice en esta ocasión. Miren:

1) VU 1985 - Una reseña del álbum de outtakes de The Velvet Underground.

2) Squeeze 1973 - La reseña que causó polémica dentro del staff de Spazz. Léanla y descubran por qué.

3) Paul McCartney: Un Encore prolongado - Visión del segundo concierto de Sir Paul McCartney en México.

4) Top 10 del último McCartney - Una lista de las que, considero, las mejores canciones compuestas por Paul McCartney en los últimos 20 años.

5) Cómo reconocer a un melómano principiante - Versión definitiva de un borrador que había puesto aquí alguna vez. Quedó mejorado y tres veces más largo.

6) Podcast Sudáfrica 2010 - Grabado junto con Salva (España). El mundial es el tema de moda y no podíamos quedarnos atrás. Pueden bajarlo o escucharlo online si es que sus discos duros ya se llenaron de pornografía.

Por si no fuera suficiente en los próximos días se publicarán algunas cosillas más que escribí.


Esto sólo es una pequeña probada de lo que encontrarán. Hay otros colaboradores igual de geniales que conquistarán sus mentes. Sumérjanse en la revista, encontrarán pequeños detalles por todos lados y mucho para leer. Disfrútenlo, más les vale.



lunes, 14 de junio de 2010

La de los champús


Es muy desagradable ir en un autobús y que el tipo que está enfrente de ti, recline su asiento. Que esté socialmente permitido no quita que sea una verdadera calamidad. Cuando he viajado entre estados jamás lo he hecho. Es por respeto a los demás, sé lo que se siente tener un vecino que quiera convertir de su sillón en una cama sin importarle que tú vayas prensado en la parte de atrás. Evítenlo, los asientos son lo suficientemente cómodos y pachoncitos para que el trayecto sea placentero aunque estén en su posición original.

La última vez que abordé un camión de estos acabé arrepentido como siempre. Antes odiaba subirme a uno. El olor de central camionera me revuelve el estómago, tengo que ir masticando dos chicles de menta y uno de hierbabuena simultáneamente para sobrellevarlo. Eso pasaba cuando me negaba a dormir dentro de ellos. Últimamente me he dado cuenta de que no es tan malo ni peligroso como parece. Es bastante práctico, encima. El tiempo pasa tan rápido que cuando despiertas ya llegaste a tu destino, y bueno, eso te sirve para que en la noche te puedas desvelar haciendo algo productivo.

Les decía del arrepentimiento más reciente en un camión. El último arrepentimiento en general pasó hace veinte minutos. Todo el tiempo estoy pensando en alternativas superiores a las que he tomado. No puedo dejar las cosas en paz. Las analizo una y otra vez; ¿realmente fue tan bueno?, ¿verdad que no fue perfecto? Todo es mejorable, hasta las decisiones que no se toman son reprochables. Vivir es terrorífico. A veces también agradable pero es más sencillo estar muerto, los gusanos toman las decisiones por ti.

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A las afueras de la ciudad se sube una chica de aspecto campirano. Trae unas bolsa de supermercado. Me extraña que de todos los asientos vacíos haya elegido el que estaba junto a mí para sentarse. Debo admitir que me senté apropiadamente con tal de que ella viera que había espacio suficiente para que se sentara alguien más. Cualquier otra persona pondría mis sentidos en tono de repulsión, pero ella no. Lucía agradable y simpática.

Cuando estaba a lado mío pude ver que las bolsas traían dos botes de shampoo. Eso, sumado la ausencia de equipaje, hacían evidente que ella vivía un pueblo cercano y que había ido hasta ahí de compras. Sentí compasión, qué ternura, todo ese camino para comprar algo que a muchos de nosotros nos queda a la vuelta de la esquina. El interés por ella creció. Debo aclarar algo, cuando dije que lucía agradable quería decir que era bonita. Dos o tres años más joven que yo. Dos o tres años menos amargos. Procuré no mirarla directamente, temía asustarla o algo. Llevaba un libro así que fingí leerlo cuando sólo pensaba en ella. Cambié de página una vez, accidentalmente rocé su brazo. Suave como el de la mayoría de las mujeres. No importa cuán fea o gorda sea una chica, siempre tendrá en la piel un recurso de seducción. Fingí leer otra vez, ahora con mayor rapidez para cambiar de nuevo de página. Lástima que ya no alcancé a tocar su brazo. Ella había echado su asiento para atrás.

Unos quince minutos después se bajó del camión. Varias veces pensé en decirle "hola", pero nunca me animé. Culpemos al conductor de ello.

domingo, 13 de junio de 2010

Eternal Sunshine of the Spotless Mind

La película que da título a este post, toca dos temas que considero fundamentales. El primero es el de los recuerdos. A veces pensamos que en la memoria alojamos todo, y no, la verdad es que con algunas excepciones (genios que pueden recitar diccionarios enteros) somos bastante limitados en ese aspecto. No recuerdo qué comí hace rato, por ejemplo. Y eso me aterra, porque con una facilidad similar olvidamos algunos momentos importantes de la vida. Mal que nos pese, solemos recordar más lo negativo que lo positivo. Todo lo negativo deja una huella profunda que nos acecha en cuando menos lo esperamos. Es doloroso que nos cueste tanto trabajo recordar aquello que quisiéramos vivir una y otra vez, y que pasajes truculentos de nuestra existencia regresen como si nada.

Lo peor que te puede pasar en una relación (de cualquier tipo) es que la otra persona te quiera olvidar. Es como si te dijeran que ni siquiera lo malas experiencias que pasaron juntos le han servido de lección. Todavía en una separación, por más dolorosa que sea, existe algo que perdura: los recuerdos. Olores, sensaciones, imágenes que, aunque queden a distancia, siguen existiendo. Nada, el querer borrar a alguien de la memoria, no sólo es arrepentirse de haberse conocido, sino también de haberse separado, y de haberse vivido.

El otro tema importante de Eternal Sunshine of the Spotless Mind es el de la suplantación. Esto es algo con lo que me pongo particularmente sensible. Hacer el trabajo sucio para que otro se lleve el reconocimiento. Nunca ser valorado mientras imitadores reciben medallas, besos y abrazos. En la película, Patrick (interpretado por Elijah Wood) se aprovecha de los recuerdos (o la falta de ellos) de Clementine para conquistarla. Usa todo lo que antes se le ocurrió a Joel (Jim Carrey), obteniendo similares resultados hasta que algo por ahí falla. Ese tipo de personas existen en la vida real (aunque bajo contextos sin fantasía), son las más asquerosas en realidad. Son las que plagian, copian y los que nunca reconocen a sus referentes principales. Sin ética hacen cualquier con tal de lograr sus objetivos. ¿Lo lamentable? es que la mayoría de ellos nunca son descubiertos y pasan la vida recibiendo méritos que nos les corresponden. Hay mucho talento que vive siendo ignorado incluso por aquellos a quienes han construido.

sábado, 12 de junio de 2010

Día dos del mundial

El mundial es un evento que aumenta el atractivo de cualquier cosa con la que esté relacionado. Así un partido como el de Argelia contra Eslovenia que en cualquier otra circunstancia resultaría soporífero, en el mundial resulta seductor para nuestros ojos. Igual esto mismo provoca decepciones con los partidos que en teoría deberían ser estelares. Uno espera ver algo histórico para al final darse cuenta de lo normalito de algunos encuentros. Pero es el mundial y se debe ver todo aquello que no esté monopolizado por la televisión de paga.

Confieso que hoy no vi el Argentina contra Nigeria. Dormí hasta tarde y cuando desperté prendí rápidamente la PC para ver en cuántos minutos había tardado Messi en anotar su primer Hat-Trick. Al parecer el portero Nigeriano del que nadie se sabe el nombre (la regla indica que se necesitan DOS partidos gloriosos para tener un hueco en nuestra memoria) fue la figura. Los porteros arruinan las celebraciones de unos y permiten la respiración de otros.

Incomodísimo eso de tener partidos a las nueva de la mañana, demasiado temprano para estar en el ánimo adecuado. Hemos tenido mala fortuna en este lado del mundo. Los últimos mundiales y juegos olímpicos han sido realizados en tierras lejanas. Desde Estados Unidos 94' y Atlanta 96' hemos tenido eventos deportivos propios de un horario ajeno. Francia 98' interfirió con nuestros últimos días de clases. Falté en octavos cuando Alemania nos eliminó; un compañerito me contó al otro día que pusieron la televisión para que los alumnos (de primaria) vieran el juego; dizque una niña se echó a llorar con el último gol de los teutones.

Sidney 2000' estuvo peor en cuanto a horarios, tanto que todos los recuerdos que tengo son vagos: la inauguración fue temprano; mi madre me despertó a las cinco de la mañana para que viera a Soraya Jiménez ganar uno de las pocas medallas de oro que he visto (en televisión o en vivo) en mi vida.; a Bernardo Segura lo regresaron a la realidad mientras hablaba con el presidente. Y ya, es todo lo que conservo en la mente. También influye que, joé, ya han pasado diez años desde entonces. El año 2000 parecía tan moderno entonces....

Corea-Japón 2002' fue el colmo. Me perdí el gol de Borgetti contra Italia en el trayecto rumbo a la escuela. Minutos antes había visto como los nuestros dominaban a un conjunto de jugadores por los que sentía cierta simpatía. Italia es un país que me cae bien, es de mis favoritos siempre. Su comida, su cultura, sus mujeres, su cine hacen débil a cualquiera. Con cierto recelo vi aquella victoria, estaba contento por México pero ¡pobres italianos! tan acostumbrados estaban a ganar que sentía un poco de pena por ellos, la selección nacional estaba estropeando sus bellas costumbres. Todo cambió cinco minutos antes del final cuando Del Piero (un favorito personal en ese entonces) anotó el del empate. Casi quedan fuera los pobres. Luego vino aquel fatídico partido contra Estados Unidos que debemos enterrar en el olvido por salud mental. Dejémoslo así.

Por alguna razón tengo borrado por completo de la memoria a Atenas 2004. El horario era un problema para ver los acontecimientos importantes en vivo, lo cierto es que casi las 24 horas había repeticiones o resúmenes de deportes que no le importaban ni a los propios participantes. ¿Competencias en remo? ¿Luchas de esgrima? Lo siento, pero seguía prefiriendo ver la enésima repetición de las aventuras de Gokú en Dragon Ball.

En Alemania 2006 ya estaba más consciente de todo; hasta coleccioné el álbum de Panini que me sirvió para reconocer a jugadores de Polonia sobre el terreno de juego (había uno negro que llamaba mucho la atención). Lo malo es que en ese entonces estaba apurado por una sobredosis de exámenes extraordinarios que de cierto modo me arruinaron la experiencia. Pude haber reprobado de año, pero sorteé heroicamente cada uno de los exámenes a los que me enfrente sin necesidad de estudiar mucho. No pasar alguno de ellos hubiera supuesto un año más de tortura en la misma escuela; en fin, aún así recuerdo el Italia-Ucrania y el gol "baja presiones" de Maxi Rodríguez en octavos. El éxito nos daba la espalda una vez más.

México se salvó en Pekín 2008 gracias al Taekwondo. Las primeras semanas de estos juegos olímpicos fueron directamente desastrosas. Los desvelos sólo servían para ver a compatriotas fracasar a distancia. Un verdadero horror, ya al décimo día hasta daban ganas de irse a dormir temprano con tal de dejar de ver cómo países del calibre de Chipre y Marruecos nos superaban en el medallero. Luego llegó la competencia de las patadas y dos oros cambiaron la perspectiva derrotista del país. Varios directivos salvaron la chamba gracias a María Espinoza y Memo Pérez a los que por desgracia, poco a poco se han ido olvidando.

Y ahora Sudáfrica. Los dirigentes deportivos de los últimos años han jodido a toda una generación de personas que como yo, están hartos de tener que despertar temprano o dormir hasta tarde con tal de ver unos minutos de espectáculo. Los horarios de este mundial van de las seis de la mañana a la una de la tarde. Que no están tan mal, pero tan poco tan bien ni tan normal. (he ahí la desesperación de no saber qué decir).

Hasta el 2014 Brasil nos hará el favor de albergar algo que quede por acá. Mientras tanto sigamos deleitándonos con pifias como las que Green tuvo hoy por la tarde. Pobres porteros, no pueden celebrar los goles contrarios ni los propios como los jugadores que tienen por delante.

viernes, 11 de junio de 2010

Sudáfrica 1 - 1 México

La imagen la saqué de Marca

Pocas veces atino en mis pronósticos. La mala suerte que tengo en estos aspectos me ha llevado a utilizar un especie de la psicología a la inversa espiritual (no se preocupen, algún día cambiaré); cuando quiero que un equipo gane, pronostico lo contrario y voilà el resultado se da. Por eso siempre digo que mis equipos favoritos van a perder, ya que de antemano sé que tengo poca fortuna como profeta deportivo, así, un poco manipulando a la naturaleza he conseguido algunas satisfacciones importantes.

Por ello me extraña haber acertado en el pronóstico que hice sobre el partido inaugural del mundial. Como pueden apreciar aquí, horas antes de que la pata inicial se diera, yo ya anticipaba un marcador igualado a un gol, lo cual, dadas las circunstancias del partido, y , sobre todo por mi trayectoria de fracasos, fue un milagro.

Respecto al partido, diré que lo que ustedes ya deberían saber. Nuestra selección está poblada por jugadores de poca monta que han sido inflados por nosotros mismos en un intento desesperado de creer que podemos triunfar en algo.

La verdad esta generación de futbolistas no es de mi agrado; apenas simpatizo con algunos elementos de ella, en específico con el Chicharito (apodo de baja autoestima, muy propio del mexicano) y la leyenda de Cuauhtémoc Blanco. Fuera de ellos dos, la mayoría me resultan poco carismáticos; ninguno cumple con la lista de requisitos para ser personas queridas por mí. Algunos directamente me caen mal, como es el caso de Salcido, Guillermo Ochoa, Rafael Márquez y tantos otros a los que no mencionaré para ahorrarme el disgusto. Me parece que a lo largo de la historia México ha tenido representaciones con jugadores con mayor gallardía e ímpetu que los hacían ganar los corazones de los aficionados con facilidad.

Para variar el jersey negro que han venido utilizado no me gusta. El negro es mi color favorito siempre y cuando vaya bien combinado y se utilice con sobriedad. Este uniforme en cambio comete el error de mezclar franjas rojas y verdes con una obscuridad con la que simplemente no van. La vestimenta del árbitro asiático fue, desde luego más afortunada, tanto que de ser modista me hubiera inclinado a tomar como inspiración su ropaje que el de nuestros compatriotas. ¿Tanta campaña de "Ponte la verde" para esto?

Si ustedes son aficionados al deporte, les aconsejo no alarmarse por este resultado de sabor amargo. Pese a lo forma en la que hemos sido mentalizado, tenemos un cuadro representativo de medio pelo. Hay que ser iluso (algo natural en los mundiales, hasta yo los soy) para creer que futbolistas que juegan en equipos de segunda categoría pueden ir goleando a cualquiera que se le pase enfrente; nuestras "figuras" son experimentados calientan-bancas, juegan en la débil liga local o están en equipos de medianos en Europa (Deportivo la Coruña, Galatasaray, PSV Eindhoven, West Ham) mientras que los verdaderos protagonistas de la competición tienen Champions y Eurocopas a cuestas, e incluso son menos sobrados que los nuestros.

De cualquier forma no quiero parecer uno de esos seres rompe sueños. Con todo y que no siento cariño por ninguno de esos 23 tipos que andan en Sudáfrica, quisiera verlos ganar porque sé que así mucha de la gente a la que aprecio le alegraría muchísimo. Y como yo me quiero muchísimo, también lo deseo.

Pronostico que México gana sus dos próximos juegos. En octavos le gana Nigeria y alguna potencia nos elimina en cuartos luego de un partido dramático.


PD: Me dio ternura saber que hubo gente en el Ángel para a celebrar el empate. En México estamos tan urgidos de satisfacciones que nos agarramos de cualquier motivo para desentendernos de una realidad llena de desgracias.

jueves, 10 de junio de 2010

En unas horas empieza el mundial.

Como si no lo supieran...

Preparen sus televisiones; abandonen a sus hijos; dejen libre a su perico; renuncien a su trabajo; falten al examen definitorio; dejen de actualizar sus blogs con propiedad...

Que ya empieza el mundial...

miércoles, 9 de junio de 2010

Reacciones cuando la contraseña no funciona a la primera



El risueño
:

Jeje. A ver, otra vez.

El fatalista:

No puede ser; primero mi esposa y ahora esto. Adiós mundo cruel .

El conformista:

Ni modo, voy a crear otra cuenta.

El optimista:

Ay, es que tecleé tan bonito que se me fue una mayúscula

El violento

Te voy a partir la madre. (La computadora sale volando desde el segundo piso)

El creyente:

Con dos Aves María se arregla.

La señora:

Seguro uno de esos hackers ya me robó el internet.

El pesimista:

Nací para perder. Mi vida está arruinada para siempre. Supe que todo saldría mal desde que compré la computadora en esa tienda. El señor que me la vendió se veía medio raro, quizás sea asesino y haya matado a mi perro. Llevo media hora sin ver a Ruffo. Sí, él lo mató. Se le veía la cara se mata perros al malnacido ese. No debí aceptar una mascota, soy malo para cuidar de otro ser vivo. No puedo ni conmigo mismo. Se me hace que el perro no murió, me abandonó porque lo mal que lo trato. Odio mi vida,

La niña rica:

Le voy a decir a mi papi que me compre otra computadora, le dije que la rosita era la buena.

El sereno:

Sólo me equivoqué en la última letra. Ya lo corrijo.

El caliente:

APÚRATE, PORQUERÍA, TENGO UNA FOTOS DE ENCUERADAS QUE ANALIZAR.

El paciente:

Ah, mañana lo reviso.

El cavernícola:

Quizás si le pico más fuerte...

La feminazi:

Tenías que ser hombre.

El machista:

Pinches viejas por eso nadie las quiere.


martes, 8 de junio de 2010

Diversión sin pagar

Cuando se sientan deprimidos les recomiendo visitar algún centro comercial. Aunque no lleven ni un peso en la bolsa estarán rodeados de mercancía que jamás podrán pagar pero que tendrán tan cerca como quienes pagan miles por ella.

Puedes sentarte sobre sillones carísimos fingiendo tener interés en comprarlos para compensar el hecho de que en casa te sientas encima de una caja porque no te queda de otra,. Puedes acercarte a una computadora y mover el mouse para luego soltarlo; apantallarás al vendedor que creerá que eres un experto que busca enriquecer su salón de cómputo privado. Puedes acercarte a la sección de ropa; si eres hombre ve a la de mujeres y busca atuendos sexy, si te preguntan di que buscas algo para tu (inexistente) novia, quizás las chicas que estén ahí piensen "Qué afortunada muchacha". Si eres mujer puedes ir a ver los trajes y corbatas, en esa sección hay hombres dinero que comúnmente compensan su poco éxito en el amor derrochando dinero.

Puedes ir a probarte el jersey de la selección de tu país, cerrar los ojos e imaginar que estás a punto de cobrar un penal en la copa del mundo. Puedes ir a la dulcería y probar las golosinas que no son de desgustación. Puedes mirar cámaras, prender televisores ponerte relojes, tocar maniquíes guapísimos.

Todo sin pagar un centavo.

Y lo más bonito es que hay personas diciéndote:

¿En qué le puedo servir? Estoy a sus órdenes.

Hoy una señorita me dijo eso y sentí como si hubiera frotado una lámpara. Ni en las películas porno, joé.

lunes, 7 de junio de 2010

Aire en los pulmones

Cuando era niño me daba flojera respirar. No entendía cómo la gente podría vivir ochenta años inhalado y exhalando aire. Horror.

La idea era un tema recurrente en las pláticas que tenía con adultos, ¿en verdad tenía que respirar para poder vivir? Vaya tortura, realizar una actividad tan aburrida TODO el tiempo me sigue pareciendo un castigo importante.

Y aquí entramos todos, incluso los perezosos acceden a la dinámica. ¿Quieres vivir? Bueno, demuéstralo; gánatelo.

Algunos ni se darán cuenta, es algo tan mecánico y constante que es como si anduvieran en piloto automático. Los envidio, porque desde que me di cuenta de esto no puedo dejar de pensar en lo tortuoso que es. Por tanto soy un respirador consciente, alguien que sabe que todo esfuerzo vale la pena. En este caso por la vida misma.

domingo, 6 de junio de 2010

Paul McCartney en México

Ha pasado ya más de una semana desde que Paul McCartney visitó la ciudad de México y yo no he comentado nada.

El público sospechosista pensará que no fui, que vendí mi boleto para poder sufragar gastos alimenticios o que intercambié la entrada para pagar la renta.

Nada de eso, por fortuna la despensa ha estado bien surtida y pagar por un techo todavía no entra en mis obligaciones.

De hecho ya he escrito una reseña del concierto. Tendrán que esperar a que salga el segundo número de Spazz para leerla.

Adelanto que la experiencia fue extraordinaria. Había visto a Macca en 2002; recuerdo que lo disfruté muchísimo y ahora paso algo similar. Hubo algunas diferencias, el Palacio de los deportes de hace casi ocho años era un albergue íntimo y la circunstancias eran otras. Paul andaba feliz con Heather Mills y hasta le dedicaba canciones.

Yo iba acompañado de otras personas. Pensar en todo lo que he cambiado desde ese día me aterró en cuanto lo pensé. Odio la nostalgia pero en tiempos adversos es un recurso inevitable.

Hubo algo que mermó ligeramente lo que viví el 28 de Mayo. Mi padre no pudo ir. Lo lamenté profundamente porque en navidad (meses antes de que la visita se anunciara) él me había comentado, mientras escuchábamos Abbey Road que si Paul venía compraríamos boletos de hasta adelante costaran lo que costaran. Que podría ser nuestra última oportunidad. No había que dejarla pasar.

E íbamos a ir, pero al final el trabajo se lo impidió. Otra cosa que me aterra es que tarde o temprano llegará el momento en el que nuestras responsabilidades se comerán a nuestros deseos.

Fuera de eso la actuación del Sir merece mis mayores elogios. Véanlos próximamente en Revista Spazz.

sábado, 5 de junio de 2010

Spazztube 5

En Spazz hay una sección que actualiza semanalmente. Se llama Spazztube y en ella se seleccionan 7 canciones aleatorias que se comentan con sus respectivos videos como acompañamiento.

Esta semana me tocó a mí e hice una fina selección que incluye a Serge Gainsbourg (en foto), Leonard Cohen, Los Secretos, y Kylie Minogue entre otros (¿se imaginan a Kylie entre otros? sería un exitazo).

Sin más, les dejo el link para que le echen un ojo:

viernes, 4 de junio de 2010

Nuestras amigas las palomas

Hasta ahora ningún ave se ha cagado encima de mí. Algunos dicen que cuando una lo hace es de buena suerte, quizás como un intento de minimizar una humillación tan grande.

Ninguna paloma ha defecado por donde paso. Muchas personas lo han hecho o intentando metafóricamente hablando.

Es más fácil confiar en un pájaro que en un vecino, aunque sea sólo por las plumas.

jueves, 3 de junio de 2010

El conflicto del bloguero

Al escribir un blog uno tiene irse acostumbrando a entretener, influir, ser admirado y hasta copiado por personas que jamás soltarán un elogio o darán una palmadita en la espalda por ti.

miércoles, 2 de junio de 2010

Lecciones para la vida

Hay que aprender a manejar el lenguaje para cuidar nuestra imagen pública. Miren.

Ejemplo 1:

Supongamos que nadie te quiere. Bien; entonces en lugar de decir:

Tengo problemas para relacionarme con la gente.

Haz unos ajustes. Basta con quitar dos palabritas ("para" y "relacionarme") para dejar:

Tengo problemas con la gente.

La primera forma es incorrecta, te deja parado como un paria a quienes todos desprecian. Con la segunda opción, más breve y funcional quedas como un tipo cool al que no le interesa convivir con los demás por cuestiones fiosóficas.

Ejemplo número dos:

Miles de señoritas viven agobiadas ante el hecho de no tener novio. Al ver que sus amigas andan con pelafustanes varios, ellas se sienten rechazadas, feas y gordas. Por tal motivo es común verlas decir:

No tengo novio, snif snif.

Craso error, con expresiones como esa no hacen más que ahuyentar a los únicos pobres diablos que las rodean. Les aconsejo una alternativa que denota una elegancia irresistible para cualquiera:

Por el momento no he encontrado a alguien a mi nivel intelectual. Prefiero evitar una relación vacía que andar ofreciéndome a cualquiera por ahí como las mujerzuelas que hoy tanto abundan.

Desde luego se ganan muchos puntos de dignidad con esta pequeña modificación en la estrategia. Procuren forzar su cerebro a la hora de mover la mandíbula, los resultados que obtendrán con estos leves cambios mejorarán su vida plenamente.

Estos ejemplos sólo buscan ilustrar la idea, pero en el fondo se pueden adaptar a cualquier situación que la cotidianidad exija.

Suerte.



martes, 1 de junio de 2010

Caja rápida

Por azares del destino (¿cuántos textos habrán empezado con esa frase? Ocho millones con éste, calculo) encontré una pequeña tienda de discos en provincia que tenía algunas ofertas dignas de liquidación. He de confesar que gracias a internet en los últimos dos años habré comprado a lo mucho cinco discos. Hubo una época en la que compraba una a la semana, pero una vez que le agarré al modo "al internet" dejé de hacerlo. Ahora sólo compro material de mis artistas capitales, que son seis o siete, que por si fuera poco casi ni lanzan nada.

Ah, pero nada da tanta tentación como un precio bajo, así que cuando vi estos productos escarbé en mi bolsillo con tal de comprarlos. Total, que en unos minutos adquirí más que en los dos años anteriores.

Comparto sin ningún afán más que el de presumir lo que ahora reposa en mis repisas. (Bueno, no tengo repisas sólo una mesita rosita de plástico).

Language. Sex. Violence. Other?

Este álbum de Stereophonics me lo encontré en treinta y nueve pesitos. Baratos hasta los discos de Stereophonics.


Live From Dakota

También del grupo galés. Álbum doble a cuarenta y nueve pesos.


The Capitol Albums Vol. 2

Leí una vez en alguna revista que no importaba cuántos discos de los Beatles compráramos, nunca podremos pagarles lo que ellos han hecho por nosotros. Pues en mi caso ya llevo bastantes y no veo cómo pararle. Esta pequeña caja trae por primera vez en cd, aquellas raras ediciones norteamericanas que mezclaban canciones de varios lados para formar híbridos vendibles. El volumen dos contiene The Early Beatles, Beatles VI, Help! y un Rubber Soul distinto al que todos conocemos. Salió en cuatrocientos.



Singles Collection: The London Years

En la dicotomía The Beatles - The Rolling Stones siempre me quedo con The Beatles... y con los Stones. Tonto aquel que se queda con uno pudiendo disfrutar de los dos GRANDES grupos de la música contemporánea. Tres discos con los sencillos que lanzaron de 1963 a 1971 con sus respectivos lados B. Está repleto de maravillas. Este no fue precisamente una ganga, costó trescientos y tantos, pero bien los vale.


The Dark Horse Years 1976-1992

El gran hallazgo del año. Lanzada en 2004 esta cajita es prácticamente inconseguible en tiendas de nuestro país. Más si tomamos en cuenta que la conseguí en 1200 pesos. (En Amazon está casi al doble). Trae los cinco álbumes de estudio que George Harrison sacó a partir de 1976 y hasta 1992, dos SACD en un concierto en Japón y un dvd. La caja está muy mona, la presentación y bonus tracks la convierten en una auténtica joya.


Mejor paro de teclear antes de que sea acuaso de exhibicionista. Que sirva el espacio de comentarios para que cuenten sobre los últimos discos originales que se han comprado.


PD: El segundo número de Spazz estará pronto en línea, estén pendientes.
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