sábado, 15 de agosto de 2009

Calculadora con Radio

Una de las tantas cosas que ustedes no saben de mí (porque leyendo un blog es imposible conocer a alguien profundamente) es que durante veinte años nunca había usado un celular. Ya he hablado (eso sí lo saben) de que detesto hablar por teléfono. Por eso durante mucho tiempo me resistí a comprar un móvil. Eso me hacía alguien bastante rarito, cuando alguien me preguntaba por mi número y les decía que no tenía, pasaba que a veces se enojaban pensando que en realidad no se los quería dar. Pero no, en verdad no tenía, a pesar de que en la actualidad un celular es uno de los regalos más socorridos en los bautizos y primeras comuniones. Sí, ahora hay niños de siete años que bajan tonos e imágenes "picantes" después de ver el último episodio de Zoey 101 (serie que recomiendo profundamente, por cierto).

Esto cambió hace un par de días cuando se rompió la racha de dos décadas sin celular para dar paso a la de 48 horas con uno. Y sinceramente es mejor de lo que pensé. Es un teléfono sencillo (desgraciadamente no es un iPhone) pero trae lo suficiente para pasar el rato (mp3, bluetooth, jueguitos tontos). ¡Además tiene una función sorprendente que permite tomar fotos a paredes blancas a baja resolución!

Miren:

Tecnología especializada en paredes blancas

5 comentarios:

djalma dijo...

como te atreves a recomendarnos Zoey 101?? que te hemos hecho??

Karla V dijo...

Recuerdo cuando los celulares eran cosa de gente pudiente y ocupada jajaja tenían una antena que a veces no era retráctil, eran grandes y pesados como dinosaurios y únicamente servían para hablar. No habían inventado "el que llama paga" y la era de los mensajes de texto y los tonos descargables existía sólo en los cuentos de ciencia ficción. Ojalá que te diviertas con ese aparatejo y bienvenido al futuro, compañero.

Paula Shultz dijo...

Jajaja Te entiendo.

Wow, tu celular sí que tiene funciones..

¿Zoey 101?

:O

ontobelli dijo...

Pues y yo sigo negándome a tener un celular. El primero que me obligaron a tener fue por trabajo y era horrible. Un ladrillo con antena no retráctil pesado e incomodo. Ni me acuerdo de que marca era. Pero pesaba más de un kilo.

El problema con el celular es que la gente cree que tienes obligación de responderlo cualquier día y a cualquier hora. Y hasta te reclaman si lo apagas. Y por trabajo es aún peor.

Bigmaud dijo...

Djalma: Qué te pasa, está padrísima la serie!

Karla: Quienes tenían celular a mediados de los noventa lo sacaban a cada rato para presumir como podían subir y bajar la antenita. La mayoría tenían el mismo tono y así cuando sonaba uno, todos sacaban el suyo para ver si les llamaban a ellos.

Paula: ¿También te gusta Zoey 101'

Ontobelli: La clave está (como con el teléfono del hogar) en darle el número a la menor cantidad de personas posibles y no perder el control. Hay gente que se vuelve adicta. Como en todo.


Saludos.

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