martes, 22 de marzo de 2011

Hay una sensación que nunca se apartará


"There is a Light That Never Goes Out" suele ser considerada la gran canción de amor de The Smiths. Debo decir que no estoy de acuerdo, para mí ese puesto corresponde a "Hand in Glove". La urgencia de la música y la letra a cargo de Morrissey en la que cabe cualquier relación en adversidad la convierten en uno de los grandes momentos del pop romántico de todos los tiempos. "There is a Light" tiene lo suyo, desde luego, además ganó adeptos con el hype de (500) Days of Summer gracias a la mítica escena de elevador. Es lo que tienen las películas, cambian el panorama de un día a otro. Hace cuatro años era difícil encontrar a una persona que gustara de Morrissey y compañía, ahora no lo es tanto. Encima se ha creado una especie de sub-cultura indie de adoración a Zooey Deschanel, representada por hombres embobados que lo mismo escuchan a Metallica que a Lady Gaga, y chicas que se ponen pupilentes azules para igualarla aunque el resto de su fisonomía se los impida. No tengo gran problema con ello. Extraño, eso sí, los días en que encontrar a alguien que compartiera dicho gusto musical representaba estar ante alguien verdaderamente devoto, no con alguien aficionado a la comedia romántica de la temporada en cuestión. De cualquier forma, dejando de lado al amor (y miren que es difícil), lo que más me llamó la atención de "There is a light" en primera instancia fueron las siguientes líneas:

And in the darkened underpass
I thought Oh God, my chance has come at last
But then a strange fear gripped me
And I just couldn't ask

Miles de ocasiones he pasado por una situación similar. Tener las ansias de decir algo a una persona, y estar a punto de hacerlo pero, un detalle insignificante, un gesto, un sonido, termina por hacer que te eches para atrás de último momento. Si no pronuncias las palabras éstas se quedan contigo, y créanme, te vuelven loco. Son niños inquietos que te arruinan los nervios. Brincando de un lado a otro dentro de tu cerebro, destendiendo la cama porque no las dejaste salir. Esa parte resume uno de los puntos fuertes de la carrera de The Smiths. Una banda de historias inconclusas, de oportunidades perdidas. Reflejos que tanto me gustan.

3 comentarios:

Pixie dijo...

Ahora estoy estacionada en aquel post que hiciste [fuiste tú? Lo soñé acaso?] en que se hablaba de lo que te hace disfrutar o conocer música que no tenía tanto valor antes. Una persona, casi siempre es la culpable de semejante influencia.

The Smiths era un gusto privado, muy mío y no tan fanfromhell como debería, tal vez, pero me gustaba guardarlos para mi. Él los mencionó una sola vez y desde entonces los escuché con mucha más frecuencia y más gusto, por alguna razón Morrisey se me figuró cómplice de mis cuestionamientos, hasta hace unos días que todo acabó.

Hay tanta buena música que he perdido por ponerle diurex a mi corazón de pollo.

Saluditos!

The norwegian dijo...

Yo vuelvo tantito al post anterior. ¡Dame tus cejas! :3
Listo. Supongo que un grn detalle de The Smiths es ese mismo que dices, el de las oportunidades perdidas, en la musica no siempre abordan el tema, y si, es horrible cuando te quedas con la espinita de decir algo.
Chau

PD:Que raro captcha, me dice que escriba la palabra "tonto"

Bigmaud dijo...

Pixie: La mayoría de mis gustos musicales los prefiero mantener en privado. Alguna mención por ahí y por allá, pero lo que en verdad me gusta, en su mayoría es secreto, de modo tal, que mucho gante no sabe lo que me gustan y se quedan con la idea de que sólo escucho a The Beatles y veo películas de Rocky.

Y sí, puede ser extraño y hasta estar mal, pero la actitud o aproximación de otras personas puede influir en la manera en que ves a tus favoritos.

Norwegian: Debiste tomarle una foto al captcha y volverte famoso. Otra oportunidad perdida.


Saludos.

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