Adoro juzgar los libros por sus portadas. Sí, lo más importante es lo que hay dentro, pero siempre se agradece una bonita presentación: que le echen ganas al arte de la obra (lo mismo aplica a la música). Porque a fin de cuentas es lo que termina por captar nuestra atención cuando entras a una librería que contiene más de cinco mil títulos diferentes. Vamos, hay veces que te dan ganas de leerlos sólo por lo atractiva que es la carátula.
Aquí donde estoy, encontré un baúl lleno de libros en su mayoría ochenteros y uno que otro de los setenta. Algunos diseños me gustaron mucho y como soy alguien generoso los quiero compartir.
Karma Yoga de W. Green. Este libro es un ENGAÑO total. A primera impresión parece un libro friki de yoga cualquiera. ¿Pero qué tenemos dentro? ¡Un compendio de posiciones sexuales protagonizadas por el doble de la
Chiquita González! En serio, lo del "Yoga"es una mera fachada para darse vuelo con una serie de fotografías homoeróticas, sumisas en su mayoría (yo respeto) de lo más simpáticas. El libro es de 1973, así que supongo que en esa época como había mayor represión y puritanismo; la comunidad homosexual tenía que recurrir a este tipo de publicaciones como consuelo. Los estudios fotográficos se especializaban en estas cosas, y así agarraban cualquier tema (en este caso el Yoga) con el pretexto de tomar fotos de hombres en paños menores.
¿Qué? ¿No me creen? Miren:

Con un pañal por si el movimiento resulta ser demasiado brusco



Así que vayan y díganle a sus tías que antes de
Alejandro Maldonado ya estuvo este galán, haciéndolo con más gracia y hombría que él.
________________
Yoga de la salud y el rigor sexual de Henri Lamorisse. El autor de este libro me cayó bien. Comprendió que lo único que nos interesa a los hombres del Yoga son las mujeres sexys que lo practican con ropa ajustada. Y sí, al igual que el anterior también viene ilustrado, pero con más gracia:






Qué diferencia con el anterior. Hasta dan ganas de ir y apuntarse a una clase de pilates. Además, como siento una debilidad especial por estas chicas setenteras con cara de universitaria rebelde, el libro se vuelve un agasajo.
__________
Época de placeres, memorias íntimas de Dame Jenny Everleigh. Este no trae fotos adentro ;'(
___________________
Así en cada ocasión en que Ella está recordando de Carlos Ortiz Gil. Voy a leer este libro, no sé de qué trate (no sabía de su existencia siquiera ) pero ya con ese título estoy ansioso por hacerlo. Además como dice ahí es una novela vanguardista y por el vistazo superficial que le dí, está escrito de una manera muy rara y original, cada una de sus 166 páginas nomás tiene un parrafito y uno que otro dibujo extraño.
_______________
Paludismo (o la revolución de la selva) de Bernardino Mena Brito. El paludismo no es un tema que me saque lágrimas de emoción, así que no tengo ganas de leer este librito en la próxima década. Aún así, no importa porque Bernardino (que también era caricaturista y -encima- Yucateco) tuvo la decencia coronoar su obra con esa bella carátula que es la envidia de cualquier comic de primera línea.
_________________
El juego de las miradas fijas de Enrique Mijares. Grandiosa tipografía, me gustó tanto que ya lo estoy leyendo. Da lo mismo que sea un libro, si me hubiera encontrado una película con esas letras en la portada, también la hubiera comprado, son irresistibles. Eh, respecto al contenido es un tanto confuso, es una historia onírica toda nebulosa. Apenas lo empecé, ojalá se clarifique conforme avancen las páginas.
___________________
La maestra de Sylvia Ashton-Warner. No había mejor forma de ilustrar un libro sobre educación que con rayones sobre tinta azul. Si se fijan bien (denle click a la foto) hay un dibujo de lo que parece ser un gatito, una muñeca sin brazos y una maestra con pestañas de medio metro de longitud.
_____________
Biografía de las perversiones de Paul Reader. ¿Le gustaría saber dónde nació el bestialismo, dónde cursó la primaria el masoquismo o cuántos hijos tuvo la sexopatía acústica? ¡Este es su libro! Además vienen interesantes pasajes sobre parafilias. Yo, por ejemplo, descubrí que mi enamoramiento por la
Diana Cazadora se llama pigmalionismo, y así leyéndolo quizás ustedes descubran sus verdaderas preferencias sexuales.
______________
Hay muchos libros más, los de este post fueron los que más me urgió mostrarles pero el tema da todavía para más. Seguiré hurgando en el baúl con la esperanza de que además de libros inútiles me encuentre con una vida.
Extra: Una contraportada: