Antes que nada, presione el botón con el sigo de triángulo volteando a la derecha del reproductor que aparece arriba. O no lo haga, no soy nadie para exigirle que escuche esa canción, aunque tampoco soy nadie para decirle que no lo haga, así que haga lo que mejor le plazca, o bueno, tampoco soy nadie para decirle que haga lo que le plazca así que haga lo que no le plazca, aunque...
Justo abajo de mis ojos hay dos especies de sombras, o eso parecen. Las sombras de mis ojos, comúnmente llamadas ojeras, que fueron causadas (dicen) por no dormir mucho. Me gustan, la verdad, les he agarrado cariño con el tiempo. Aunque tampoco es que haya dejado de dormir con tal de tenerlas, simplemente fue algo que se dio. No sé si desaparezcan o si son permanentes, no me importa mucho, no iré a Google para buscar si son permanentes. Tampoco me pondré rodajas de pepino ni nada que las haga desaparecer, no me interesa.
También me gusta dormir, aunque esto me cuesta un poquito más de trabajo. Hubo una época en la que podía dormir diez o doce horas sin problemas, fue hace mucho. Ahora no puedo.
Todas esas veces que los ladridos de mis perros me han despertado, las veces que ha sonado el teléfono para acabar con mis sueños, han logrado que aunque no me lo proponga, me despierte antes de tiempo. Y sí, algunos de ustedes recordarán que una vez dije que me levantaba, creo, a las once de la mañana o algo así, pero estimados lectores, eso no significa que duerma mucho.
Si me levanto a las once de la mañana es porque me dormí a eso de las cuatro de la mañana. Hace unos meses pasé una buena temporada durmiendo entre cinco y siete horas, no más, no menos. Siempre era igual, nunca dormía siete horas y un minuto, no. Dormía siete horas o menos. Podía dormir seis horas con cincuenta y nueva minutos o cinco horas con veintitrés minutos, todo dependía del día. Aunque casi siempre dormía como seis horas.
Eso por supuesto no es recomendable, al menos en mi caso. Hay personas que duermen cuatro horas nada más, y andan por la vida como si nada. Hay otros que duermen como koalas, animal que , por cierto, duerme hasta 22 horas al día, al parecer sólo se despiertan para comer, cagar (y mear) y de vez en cuando para reproducirse. La envidia de todos. Qué geniales son los koalas, desde su nombre, uno de los mejores que puede tener un animal.
Otra cosa es que, para mí es imposible dormir temprano. No es broma, les aseguro que llevo unos cinco años sin dormir antes de las doce. Ni a las once de la noche puedo dormir. Aunque me caiga de sueño, simplemente no puedo dormir, es impresionante, muchas veces me da sueño como a las ocho de la noche e intento acostarme y dormir. No puedo. La costumbre debe ser.
El problema de mi sueño "ligero" se ha agravado últimamente, el más mínimo sonido me despierta, la caída de una escoba afuera de mi cuarto me hace levantarme al instante, así tenga mi puerta cerrada.
Antes aplicaba el dormir una hora por la tarde (cosa que contradice de un modo eso de que nunca duermo temprano, pero me refería a descansos de más de una hora) pero me di cuenta que era peor, me despertaba de mal humor, modorro creo le dicen, y ese hora que dormía provocaba que menos pudiera dormir en la noche, lo empeoraba todo, así que lo dejé.
Hace tiempo leí algo sobre Dalí, no sé si sea cierto, pero decía que Salvador cuando dormía se sentaba en un sillón con una cuchara de metal y colocaba un plato del mismo material en el suelo. Cuando lograba dormirse y alcanzaba una relajación, sus dedos soltaban la cuchara que caía sobre el plato provocando un ruido que lo despertaba y lo regresaba a la realidad. Supongo que así evitaba dormir de más. Albert Einstein dormía siempre más de diez horas cada noche, lo cual me hace pensar que si duermo esa cantidad de tiempo mejoraré mis pobres habilidades matemáticas. Bah, en realidad sabemos que no.
Investigando un poco más por ahí (¡Dios bendiga a Google!), descubrí que Winston Churchill dormía sólo cinco horas, y que por increíble que parezca; el gran Leonardo da Vinci dormía lapsos de 15 minutos cada hora, durante las veinticuatro horas del día.
Pero bueno, no quiero que este blog se convierta en uno de esos que sólo dan datos curiosos sacados de Internet (de dudosa procedencia) así que mejor le paro.
Para finalizar sólo quiero comentar que en los últimos cuatro meses he vuelto a soñar, mucho tiempo de mi vida no soñaba, o más bien no recordaba los sueños, pero últimamente he vuelto a recordarlos, algunos son buenos y otros pesadillas. Pero curiosamente ninguno es erótico. (Mis ojos se inundan de lágrimas en estos momentos.)
