jueves, 4 de marzo de 2010

Ofrezco disculpas a la comunidad gay

Las lesbianas del mundo deberían sentirse apenadas por dejarme de lado. Quiero decir, discriminan a miles de hombres más, pero ellos deberán quejarse por su cuenta; en lo que a mí concierne, lo que ellas hacen tiene tintes de crueldad inaudita. Pudiendo elegir estar a mí lado, optan por estar con alguien que es físicamente similar a ellas mismas. La homosexualidad es monótona, se queda en búsqueda del género propio. Quienes somos heterosexuales somos arriesgados, rompemos fronteras, queremos a alguien que sea completamente distinto a nosotros, tal vez por la poca estima personal que nos tenemos. Estamos hartos del espejo, sentimos atracción por una persona que a pesar de ser de nuestra especie, tiene órganos desarrollados con otros fines.

Del mismo modo, pido perdón a los hombres gay. Por ignorarlos, por ni siquiera darles la oportunidad amorosa de hacerme feliz. La verdad es que no me interesan. No se sientan mal (ni especiales), casi nada me interesa ya. Les daría la alternativa de la amistad, pero tampoco me gusta tener amigos. Prefiero estar solo, conservar todo para mí. Lo bueno y lo malo

miércoles, 3 de marzo de 2010

Breve resumen de mi historial académico

Preescolar

Un día indeterminado conocí por primera vez lo que significaba despertarse temprano sin desearlo. De la nada fui extraído de la cama, arropado y llevado a una especie de casa más grande de lo normal. Creí que mis padres ya se habían hartado de mí, que me llevaban a vivir a un lugar que estuviera lejos de ellos. Entonces me puse a llorar, sin saber que la realidad era mucho peor: fui inscrito en el segundo de kinder dando inicio a una tortuosa trayectoria escolar de la que hasta la fecha no me he podido desprender.

En todos esos meses me llevé una única gran lección: la plastilina se puede hacer bolita. Great. El jardín de niños (saludos a MJ donde quiera que esté) no es más que una forma de sacarle dinero a los papás. Más allá de convivir con otros escuincles igual de inútiles que tú, no se aprende nada que un par de padres afectivos pudieran hacer desde casa.Pasa que llega un momento en el que dejamos de ser tiernos bebés para dar paso a la etapa de niños chimuelos, momento en el cual los adultos se dan cuenta que quieren descansar al menos un rato de nosotros. Osea, nos llevan a clases para librarse de nuestros cuerpos. Eso de que se preocupan por nuestra educación o noséqué es puro rollo justificante.

Primaria

Etapa extraña en todos los sentidos. Lamentablemente tuve una infancia anormal. La escuela primaria en la que estuve, era de dudosa procedencia. Para que se den una idea, las "instalaciones" eran ni más ni menos que una casa particular. Los salones eran las habitaciones, y había un grupo que tomaba clases en la cocina (guardaban los libros y material didáctico en la alacena). Por si ese detalle fuera poco, éramos tan pocos que los de primero, segundo, tercero y cuarto tomábamos clases al mismo tiempo con una sola maestra. Entre todos sumábamos la friolera de cinco escuincles. Dos niñas y tres niños entre los que yo me incluía.

Ahora que lo pienso creo que mi personalidad ansiosa con tendencias obsesivas pudo haber sido causada por esos tiempos, en los que en vez de estar en una escuela normal con muchos compañeros, fueron años represivos de extrema atención.

Secundaria

Aquí medio me destrampé. Las calificaciones hubieran descendido a números rojos de no ser porque el presupuesto de la escuela impedía tomar lujos como el de adquirir impresoras a color. Había más gente, más maestros y chicas con faldas de menor longitud. Pasaba por mi etapa más estúpida. Casi a diario llegaba tarde, no ponía atención a clases y era sacado de clases constantemente por maestros que se hartaban de las luchas que sostenía con mis compañeros con plumas bic como sables. Fueron buenos años; no aprendí nada, me divertí y lo más importante, salí vivo.

Preparatoria

Casi todos mis amigos se cambiaron a preparatorias de mayor calidad, así que quedé arrumbado rodeado de lelos con los cuales no sentía ningún tipo de identificación personal. Había tres o cuatro excepciones que hicieron más llevadera la situación. Aunque tuvo sus momentos, en términos generales me aburrí como gusano de maguey. Trato de no recordarlo, ni siquiera fui a la fiesta de graduación porque preferí quedarme a ver videos de Dragon Ball.

Universidad

Voy en segundo semestre. Contra todo pronóstico, es todavía peor que el primero. Tres clases interesantes, las demás o son aburridas o son comandadas por individuos que por ser maestros se sienten como seres superiores intocables que nos están haciendo un favor dando sus clases mediocres. Brr.

***
Ahora tengo que ir a comer una galleta, otro día con más tiempo relataré vivencias relacionadas con clases de pintura y la única sesión que tuve en un club de natación.



Hey, despierten

Los lectores fieles de este blog (dos o tres según el ultimo censo)se estarán preguntando porque no he actualizado últimamente. Paso a explicar los motivos brevemente para rescatarlos de las ascuas.

Desde que fundé este espacio he deseado experimentar la sensación de dejar de escribir durante seis días; por motivos diversos (prurito en los dedos que sólo se quita tecleando, las más de las veces) no había podido cumplir esa fantasía, hasta ahora que por fin me decidí a darme el gusto.

Debo decir que no se sintió bonito. Me arrepiento de haber dejado pasar casi una semana flojeando bloguerilmente. Prometo no volverlo a hacer. No hasta la próxima vez, como diría el copetudo en cierta canción sobre hooligans.

jueves, 25 de febrero de 2010

Minina

Hay detalles que de pronto hacen olvidar el aburrimiento, pequeño monstruo que siempre está ahí a la espera de ser detectado por la falta de ocupaciones interesantes.

Estoy sentado en el pupitre maltratado por los años. El maestro dicta una clase la cual no puedo precisar. Estoy en otro mundo, sólo que sin moverme del asiento. Es un lugar poco exclusivo, miles de estudiantes sin aspiraciones han reposado ahí antes. No hay tronos, se trata a todos por igual. Un mediocre tiene acceso a lo mismo que yo. Todo esfuerzo es en vano a la hora de llegar a sentarse. Los logros personales dan igual, muchos ni se darán cuenta. Por eso cuento los minutos para poder salir. Ya afuera te puedes distinguir, seguir tus ambiciones. Irte a dormir a una cama a la que no cualquier pelafustán tiene acceso. Te vuelves alguien.

Algo hace que reaccione. La mujer (lo intuyo por su cabello largo y caderas) que está enfrente de mí, acaba de maullar. Como los gatos, sí. O como las gatas, en su caso. Miau. Miau miau. Nadie aparte de mí parece darse cuenta de ello. El maestro sigue hablando, poco importa porque tengo la cabeza concentrada en otras dimensiones. Justo cuando pienso que ese breve instante se trataba de una fantasía, la chica vuelve a maullar. Volteo hacia la izquierda. Luego a la derecha. Soy el único que se da cuenta de la felina hipster que hay entre nosotros.

Quiero desentenderme pero no puedo. El sonido animal se agudiza. Es cada vez más frecuente y fuerte. Miau, miau, miau, miau-miau. Siento un dolor de cabeza espantoso, quiero que guarde silencio. La voz del profesor al menos era irrelevante, como música de fondo a bajo volumen. Tengo que hacer que pare. La muevo ligeramente con la mano.

Voltea.

Ronronea.

Y sonríe.

Tiene dientes. Sin colmillos. El área destinada al bigote está vacía. Se da la vuelta, deja de mirarme y vuelve a maullar. Ha de tener hambre.

Como no se detiene, la empiezo a odiar. Tal vez me convertí en un perro.


martes, 23 de febrero de 2010

El intrascendente post número 200

Haciendo cuentas (Dios bendiga a la calculadora de Windows) con esta entrada he podido por fin alcanzar la cifra de mis sueños. Doscientas entradas que no son ni muchas ni pocas; por el contrario, ni son pocas ni son muchas.

Habemus mierda (http://habemusmierda.blogspot.com/, entren si no lo han hecho, se los recomiendo) pasa por su etapa 2.0. En la primera apenas se publicaron cincuenta y ocho textos. Por fortuna, a partir del año pasado, esto tuvo un renacimiento cuasi bíblico que permite ahora, redondear esto, al número que más viene a la mente cuando se piensa en Sor Juana.

Y ya, para adelante. Me da flojera hacer un recuento exhaustivo de la historia de esto o una recopilación de lo mejor de lo menos peor. Tal vez me anime cuando llegue a las 219 publicaciones. Estén pendientes.

Texto que llega tarde

Cuando escriban algo, procuren publicarlo antes de que pierda sentido. Lo siguiente es un borrador escrito hace un par de días. Ahora que salió el sol, queda fuera de lugar. Aun así lo expongo nomás para no quedarme con las ganas.

***

Sigo con el tema del frío. Sin darme cuenta, ha pasado ya mucho tiempo desde la última vez que sentí calor_________________________________ (el espacio en blanco es para que pongan sus comentarios vulgares en doble sentido).

Deben ser ya dos meses sin tener que usar la cubierta de un cuaderno como abanico. Saben (y si no lo saben, éste es el momento) que adoro el frío y odio el calor, sólo que ayer me puse a pensar (me vi obligado a hacerlo, qué quieren) sobre lo desmoralizante que sería el que un día nos dijeran que nunca más hará calor.

Nos gusta aquello que no podemos tener. En países como Ucrania, Finlandia y parte de Rusia desearían tener algo tan cálido como nuestros inviernos, y bueno, yo en general desearía un clima templado tirando a frío con lluvias cada cuarto día. ¿Me gusta el frío por sí mismo o porque no es tan común?, ¿Si el frío fuera la constante, extrañaría los días soleados? Posiblemente. Cuando la temperatura diaria se vuelve uniformemente baja, también te aburres. Todos las mañanas y noches lo mismo. Lo bonito de combatir el congelamiento con una taza de chocolate caliente es que no es una rutina, es lo especial.

El problema del frío extremo es que llega un momento en el que las cobijas dejan de funcionar, y como no todos tenemos una chimenea para quemar evidencia, no queda más que ponernos suéteres feos a los que recurrimos sólo en estos casos de emergencia. Ni hablar de las mujeres; frioleras (o friolentas, para decirlo nopalizadamente) por excelencia que si de por sí se visten como esquimales a la menor ventisca, en estas épocas terminan por envolver cada centímetro cuadrado de su anatomía con tela en forma de bufandas, chamarras, chalecos, gorros, guantes, etc.

Cuando regresen las altas temperaturas, seguramente extrañaré el clima actual. Uno termina por aprender a quejarse de todo.

The Beatles: Antes y ahora


Soy parte de la masa que adora al cuarteto de Liverpool casi en exceso. A pesar de ser un grupo extinto muchos años antes de mi fecha de nacimiento, tengo un lazo afectivo importante con ese grupo. Sé que nunca podré verlos en vivo (aunque vi a Paul en el lejano 2002), que difícilmente saldrán canciones nuevas aparte de las que conozco como la palma de mi mano, pero la respuesta natural que tengo cuando alguien pregunta por mi banda preferida siempre es la misma: Los Beatles.

Llama la atención el renacimiento que los Fab4 han tenido en los últimos años. Es cierto que nunca se han ido, desde su separación ostentan el título del grupo más popular del mundo, sí, pero recuerdo que en mi tierna infancia no eran tan apreciados como ahora lo son. Cuando yo iba en primaria casi me daba pena decir me gustaban. Todos los demás niños andaban locos por Eminem, Backstreet Boys, Limp Bizkit, NSync, etc. Yo en cambio pasaba las tardes escuchando Rubber Soul, Please, Please me... los primeras temas que consiguieron impactar conmigo fueron And I Love Her,Lovely Rita, Lucy in the Sky y I saw her standing there que fue clave. Entre los 12 y 16 años no escuchaba otra cosa que no fuera John, Paul, George o Ringo (con sus respectivas carreras solistas).

En ese lapso de tiempo podía recitar de memoria prácticamente cualquier letra de cualquier canción de ellos. Ahora tengo la memoria algo oxidada pero hubo un momento en el que pude obtener un doctorado en temática Beatle sin ninguna dificultad gracias a los libros y horas que pasé durante las primeras veces que tuve acceso a internet investigando no sólo sobre su música, sino también de sus vidas

Les digo, el fanatismo que tenía medio lo mantenía en secreto, no le veía el caso en compartirlo porque los de mi generación apenas podían balbucear los primeros veinte segundos de Yellow Submarine y como que no quedaba ponerme a debatir con ellos. De vez en cuando me ponía a hablar de la historia detrás de una canción, causando con ello una total sorpresa en los otros escuincles que nunca llegaron a profundizar como yo en aquellas bandas de las que sólo les interesaba el último hit.

Por eso ahora me sorprende, cómo los Beatles han tomado un segundo aire con las nuevas generaciones. Creo que todo empezó cuando a principios de la década se lanzó la recopilación 1 que incluía sus más grandes éxitos. Desde entonces se ha explotado su imagen con lanzamientos constantes: Let it Be...Naked, el espectáculo Love del Cirque du Soleil, películas en dvd, las remasterizaciones, y claro, lo que más los ha acerado a la juventud gamer: The Beatles Rock Band. Ese videojuego ha causado que niños que acaban dejar de usar el pañal sepan identificar que el narizón se llama Ringo o que George se apellida Harrison; Paul mismo en los pasados Golden Globes reconoció ser mejor conocido ahora como "El tipo del RockBand".

Los Beatles pues, se han convertido en una banda socialmente aceptada, quizás demasiado (algo similar a lo que ha pasado con los Simpson, guardando distancias). No sé qué pensaría el polémico John de esto. Tal vez le incomodaría (él tan rebelde y contracultural) ser parte de un fenómeno tan familiar. Qué se le va a hacer, si en mis primeros años (que tampoco están tan lejanos) como fan de tercera época me sentía solo con el Sargento Pimienta bajo el brazo, ahora me siento hasta rodeado. Tanto abuelitas como niñitas los disfrutan igual que yo.

domingo, 21 de febrero de 2010

Psíquicos, mediums, espiritistas...


Los mediums son personas ignorantes que son consultadas por señoras ignorantes con esposos que ignoran a dónde va a parar su dinero.

jueves, 18 de febrero de 2010

Diatriba contra el queso Oaxaca

En los últimos días me ha costado más que nunca levantarme para ir a la escuela. No siento ningún tipo de identificación con la vida universitaria. Me parece que es una época en la que la gente suele sobrevalorar todo: la amistad, el amor, los estudios, sus capacidades...Entonces todo tipo de insatisfacciones se suman al frío para quitar las ganas de abrir los ojos y salir la cama.

El otro día debieron darme un premio por ponerme de pie. Creo que nadie en la historia ha hecho un esfuerzo tan mayúsculo para ir a un lugar decepcionante.

Entonces regreso, el hambre hace de las suyas. Voy a consultar al refrigerador (el oso polar de los electrodomésticos). Casi no hay nada; sólo frío, ingredientes incompatibles y un paquete de queso Oaxaca. Tengo que desquitarme con algo. Ante la falta de opciones me lanzo contra el queso. Esa variedad nunca me ha gustado; si eliminamos al queso amarillo, es el peor de todos. Su celebridad está basada en que puede rasgarse. Gran cosa, la cáscara de un plátano hace lo mismo a un precio mucho menor. A la hora de fundirlo con otro ingrediente (agarré un chorizo de soya que seguía sin caducar) la fusión no es del todo perfecta como nos suelen hacer creer, hubo partes de chorizo que quedaron sin contactar con la leche cuajada esa.

Después de echarle limón y sal, lo comí lo más rápido que pude. Estudiar te quita casi toda la mañana como para darse el lujo de desperdiciar más tiempo por la tarde.

Fui a mi cuarto a ver videos de Tom & Jerry.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Un presunto podcast #4 - Pensamientos alrededor de Facebook.

Me di cuenta que el anterior podcast era el colmo del egocentrismo. Yo respondiendo preguntas acerca de mí mismo en plena soledad rebasa algunos de los límites permisibles socialmente. Aunque ya deberían estar acostumbrados por la dinámica que ha tenido esta bitácora desde hace tiempo, para este nuevo episodio he decidido tomar un tema que es un poco más de interés general como lo es Facebook.

Algunas cosas que vienen incluidas en lo que escucharán si son los suficientemente cariñosos:

-Hay 5 minutos de zumbidos.
-La melodiosa alarma de mi reloj
-Pequeñas fallas de audio que afectan la grabación y la recomendación musical.
-Los 1500 amigos de mis amigos
-Tlacoyos
-La granja virtual, aka Farmville o FarmVIL.
-Fotos de perfil.
-"Face", FB, etc.
-El poder destructivo de las etiquetas.
-Mi voz deshecha, por culpa del maldito frío y a la combinación de mentas con bebidas refrigeradas.

Suficientes spoilers.

Click en la imagen para bajar


O escúchenlo online: