Mostrando entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de diciembre de 2013

Tengo un nuevo blog


En caso de que a alguien pudiera interesarle, les informo que tengo un nuevo blog. Tal vez algunas almas todavía pasen por este rincón abandonado del ciberespacio, así que preferiría que lo supieran, en especial por aquellos que en reiteradas ocasiones manifestaron su aprecio por lo que escribía, que por casualidad ahora a mí me produce bochorno. Pero no lo borraré. Que ahí quede, como fuente de vergüenza para todos los que alguna vez se relacionaron conmigo.

Acá está el link:

http://bigmaud.com/

Los veo por allá.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Las despedidas son ridículas




Hoy este blog cumple cinco años.

Y hoy este blog llega a su fin.

No volveré a escribir en él.

Lo digo con esa convicción para no verme tentado a regresar nunca más. Podría no escribir un post y simplemente dejar de actualizar, pero la tentación de regresar seguiría latente por siempre y no quiero eso. Creo que es hora de cerrar.

Lo estuve pensando en los últimos días. Han sido ya 531 entradas. Y aunque restan cosas por decir, toca ahora guardármelas. Seguiré escribiendo, claro, eso no cambia. Solo que lo haré solamente para mí o para otro tipo de proyectos. De repente siento que el tener un blog me ha adormecido. El tener un lugar seguro para publicar me ha hecho que no busque otros espacios, que no me esfuerce o trabaje más allá. De todas formas me siento orgulloso de haber durado tanto tiempo, en especial por lo desorganizado y poco disciplinado que suelo ser. Por eso, aunque en ocasiones me pareciera un ejercicio estéril con nulo alcance o resonancia, al final me voy con una sensación positiva por dejar un producto que antes no estaba ahí.

Se sabe que los blogs están a la baja. Y aunque ahora abandono, ofrecí resistencia con actualizaciones regulares sin importar el número de tentaciones que se cruzaron.

La noticia no es gran cosa. Nunca lo es. Este espacio jamás fue excesivamente popular. Aun así, agradezco a esas pocas personas que, me consta, siguieron mis publicaciones y tuvieron la decencia de hacérmelo saber de diversas formas. Muchos también me leyeron en secreto (como lo hacen ahora) y absorbieron lo poco que tengo sin ofrecer ni una sonrisa a cambio. Es parte del juego.

Habemus mierda (un nombre que dese hace meses odio) se retira con poco más de 150,000 visitas únicas, un número que, aunque aceptable, es menor de lo que pudo haber sido si no fuera porque Google discrimina a los sitios con malas palabras en su título. De cualquier forma, es un público mayor del que tiene algunas revistas o libros en toda su historia. Nada mal para un proyecto esencialmente modesto y que siempre apeló al suceso personal y a la autorreferencia. Evité al máximo colgarme de temas de actualidad para atraer visitas y me precio de no haber comprometido mi integridad a cambio de un éxito mayor.

En fin. Este blog me ha dejado satisfacciones y también algunas molestias. Por fortuna dominan las primeras. Lamento en todo caso que algunos de mis escritos se hayan malinterpretado (sobre todo cuando se tomaba en serio lo que era en broma) y que ciertos personajes copiaran y copiaran, sin nunca entregar nunca un triste reconocimiento o una palabra de aliento.

No descarto algún día volver abrir una bitácora personal. Sin embargo no será en un corto plazo. Para no cortar definitivamente el contacto con esas pocas personas que acompañaron este proyecto, les invito a seguirme por twitter o agregarme en facebook si me encuentran. Advierto que son espacios que cada día actualizo con menos frecuencia. Creo que me encamino al silencio absoluto. Total, todo está perdido ya.

Prometí terminar con palabras sin originalidad:

Hasta luego.

—Carlos.

viernes, 6 de julio de 2012

500 centavos


Me gusta el número 500. Apuesto a que es por el dinero. Asocio esa cifra a los billetes de la misma denominación. Cuando era pequeño representaban lo máximo. Los billetes de mil pesos vinieron hasta después, echando a Zaragoza por la borda con la ayuda de Diego y Frida. Sin embargo, siguen teniendo una parte de mi corazón, el destinado a la ambición.

Sí, el dinero me importa, como a cualquier persona medianamente realista en este mundo. Y aun así creo que hay cosas más importantes. Jamás he comprometido mi dignidad ni mis principios a cambio de lo material.

Otra cosa es ahorrar: indispensable para la vida. Uno no puede derrochar lo que se tiene a la menor oportunidad. Las personas exitosas se cuidan de hacerlo, así que disfruto calculando la cantidad que he ahorrado al resistir determinadas tentaciones.

Hoy fui a la biblioteca de la universidad y saqué cinco libros para leer durante el próximo mes. Elaboré una lista y consulté la página web de una librería para ver cuánto me hubiera gastado si en vez de recurrir al préstamo los hubiera comprado. Estos son los resultados:

  • Memorias de mis olvidos de José Joaquín Amorabieta: $182.00
  • Arte en el bolsillo de Ángela Pascual: $220.00
  • El campesino irresistible de Arturo Belano: $165.00
  • Refugios imposibles de Gregorio Silva-Dafna: $210.00
  • Poesía completa de Reinaldo Reis: $330.00
Total: $1107.00



Una fortuna, vamos. Qué gustazo saberlo. Podré invertir ese dinero en una plancha o en el juego de cubiertos que vi el otro día

Decía que me gusta mucho el número 500 y hoy este blog, justo con este escrito, llega a las 500 entradas. Me felicito a mí mismo por haber durado más de lo que jamás imaginé cuando lo abrí. Procedo a darme un abrazo en las rodillas.


Gracias, Guido.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Aclaración impertinente


En ocasiones dejo abierto blogger mientras me meto a bañar. Sé que durante esos 15 o 20 minutos bajo el agua algo se me ocurrirá, aunque no sepa con seguridad sobre qué tema en particular. Una vez pensé en escribir algo sobre emoticones. Antes los consideraba una ridiculez, ahora creo que, moderadamente, son de utilidad. Los uso poco ( alguna vez en Twitter he usado ":D" ), no van con mi estilo, pero son importantes ya que en el lenguaje escrito es difícil imprimir el tono o sentido que de manera verbal se consigue naturalmente. Claro que se puede, ningún libro serio viene con caritas sacando la lengua, el problema llega cuando uno tiene que ser breve (140 caracteres, digamos) para dirigirse a personas que, por si fuera poco, leen deprisa, con apenas un golpe de vista. De por sí suelo ser malinterpretado en persona, más cuando lo hago de manera escrita. Varias veces me ha pasado que blogueo o tuiteo algo en broma y los lectores piensan que lo hago en serio. Una vez solté un comentario amable a una persona, y ésta pensó que la estaba atacando. Terrible. Ahí es donde entran los emoticones. Tal vez debería utilizarlos de manera continua.

El post anterior ha propagado el rumor de que ando enojado o de mal humor. Honestamente no me lo esperaba. O sea, sí, he tenido días malos últimamente, pero jamás he venido aquí con la intención de desquitarme con el mundo. Sería ridículo. Me preocupa que haya quien se tome en serio todo lo que digo aquí. No los estoy invitando a tomarse a chunga cada uno de los posts, recomiendo, eso sí, que consideren la idea de que cada entrada aparecida en este blog, contiene un sano porcentaje de fantasía. Sé que me leen personas a las que conozco en directo, algunos lo mantienen en "secreto", otras no; a ellos quiero decir: tranquilos, no soy un lunático, ni les deseo nada malo. Pueden acercarse con confianza, no los mataré, no me gusta ensuciarme las manos.

Vivimos por épocas. Hay tiempos en los que da por escribir textos optimistas. Otros en donde sale la vena humorística o la poesía. También viene los días de drama y los de apatía. Obviamente no despierto a diario con intenciones de decir algo "chistoso". Existen otras formas de expresarse. Y no puedes esconderlas por querer mantener una imagen ante individuos que ni te hablaban.

Aprovecho para anunciar que retomaré la sana costumbre de contestar los comentarios que dejen. Me entretiene. Dejé de hacerlo no sé muy bien por qué. Si no me importaran, los cerraría, así que tomen como una señal positiva que los mantenga abiertos. Y ya, tranquis, no tengo planeado beber el veneno para rata que tengo servido en un vaso.

sábado, 15 de enero de 2011

Palacio de cerillos

Son casi las cuatro de la mañana y vengo a escribir algo. Así son los blogs. Estás con flojera, te olvidas de ellos. Luego, en un minuto, te dan ganas de venir a descargar algo. En más de una ocasión me he preguntado por la gente que no tiene un blog. Ni un diario. Nada. Debe ser triste. Escribir es algo terapéutico. Con altibajos llevo seis años blogueando. Me cuesta recordar lo que hacía en mis ratos libres antes de tener uno. Ahora leo viejas entradas -las cuales me avergüenzan- y me sirve cómo guía para enlazar los cabos sueltos de la memoria. 2007 fue un año agitado. 2008 también. Y el 2009. 2010 ni se diga. El 2011 se perfila para serlo también. Me queda como consuelo tener un espacio donde puedo venir a contarlo. Dejar las cosas en la cabeza es terrible, hay ideas e historias que requieren de un poco de aire. O se marchitan. O se oxidan. O se secan. Elijan la analogía barata que gusten.

Llevo varios meses dudando de mi ortografía, creo que empeora en vez de mejorar, como debería. Últimamente he estado a punto de escribir pulcera, dulses, cochiniyas. Luego reacciono. La palabra se ve rara. Está mintiendo, es indudable. La observo, no se parece a la que he visto en los libros. Y la cambio. Era una letra que sobraba. Pongo la refacción. Entonces el texto avanza.

Cuando salió Jurassic Park, se pusieron de moda los dinosaurios. Le pedí a mi padre que me comprara un libro en el que venían, con ilustraciones, muchos de ellos. Traía datos frikis, como su altura y proporción comparada con los humanos; la alimentación que tenían; lugares que habitaban...etc. Mi favorito era el Triceratops. Era todo noble, vegetariano. No me tragaría completo si lo veía algún día. El Miragaia también estaba simpático. Antes de Pokemón y las chicas ya habían criaturas que me apasionaban.



Pensándolo un poco creo que yo sería el de la imagen: un Irritator.

jueves, 6 de enero de 2011

Lado B


Así se llama mi nuevo blog el cual pueden ver ya desde la página principal de Spazz o dando clic en este enlace.

Es parte del proyecto Spazzblogs, un esfuerzo por iniciar una segunda etapa de la revista. Ahora, las actualizaciones aspiran a ser más constantes y diversas por lo que les recomiendo estar atentos a lo que mis compañeros y yo estemos haciendo por ahí.

Debido a que también tengo Blogger, Tumblr, Twitter, Facebook y un Posterous secreto, he decidido dividir temáticamente cada uno de los espacios:

  1. En Habemus Mierda seguirán encontrando escritos personales y de humor fallido.
  2. En Twitter hallarán aforismos, ideas sueltas e incoherencias.
  3. En Lado B estarán pequeños textos sobre música, películas y libros.
  4. Probablemente Tumblr lo proteja pronto.
  5. Posterous seguirá siendo secreto
  6. El blog de traducciones será suspendido. Tal vez lo retome de vez en cuando en el Spazzblog.


Nomás eso. Ciertos muchachitos deberán estar contentos porque tendrán un nuevo espacio del cual copiar opiniones, modos y gustos. Los lectores de buena fe, que son la mayoría, serán bienvenidos, estaré encantado de leer y responder sus comentarios.

Apenas llevo un post (empecé hoy), esperen pronto más.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Minutos, segundos

Saco este post por mero orgullo. Todo septiembre sin torturarlos con un escrito, ¿qué clase de desconsiderado soy? Miles de blogs actualizando mientras yo andaba haciendo cosas útiles. Se me cae la cara de vergüenza, de verdad.

El otro día estaba pensando que esto de tener una bitácora en línea perdió su encanto pasados un par de años. En el 2005 no había nada más cool que tener tu weblog. Algunos creían que "su página de internet" los ponía en un pedestal por encima de los demás. Por ese entonces abrí un espacio en ya.com. Blogger ya estaba presente, pero en general el mundillo temático no estaba tan expandido como para preferirlo encima de otro. Había mucha ignorancia al respecto, lo cual era bastante emocionante. El límite de almacenamiento que ya.com ponía era diez megas. ¡Diez Megas! Hay imágenes de alta resolución que pesan más o menos eso, pero hey, era el internet de hace cinco años (auch). Lo que ahora parecen grandes limitaciones, en aquel tiempo era un milagro. Abrir un espacio que podía ser leído por el mundo entero (en teoría, la verdad es que en la mayoría de los casos lo leían cuatro personas, incluyendo al autor) era magnífico.

Leía blogs de otros países. De España, sobretodo. También me aventaba algunos argentinos, chilenos, estadounidenses, ingleses y hasta franceses. Era una maravilla conocer detalles personales de gente de otras partes del mundo. Llegué a disfrutar de relatos tan cotidianos que de ser contados por, digamos, mi vecino me aburriría. Pero cuando se trataba de un parisino, que hasta ponía la lujosa foto de un pan adquiría mucho interés.

Luego llegaría el desencanto. Dejó de ser novedad. Se normalizó. Te dabas cuenta de que la mayoría de esas personas no eran precisamente unos genios de la literatura universal. Y no es que antes lo parecieran, pero al menos ofrecían sensaciones que no encontrabas en otros lados. Todos estábamos emocionados. Ellos por escribir y nosotros por leer. Y viceversa.

Llegó el día en el que dejé de leer blogs. Antes exploraba, dedicaba horas enteras en buscar los mejores. Al final me quedé con un puñado, los cuales sigo leyendo aunque ya casi no comente. Son los que tengo en el listado de links que ven a su derecha.

Hay un desgaste en el mundo bloguero, algunos le echan la culpa a twitter como si no se pudieran tener ambas cosas. Creo que más bien se han perdido las ganas de tener un pedacito de internet. Ya todos tienen uno; todos lo tuvimos, y no sirvió como catapulta hacia el estrellato. De cierto modo es un ejercicio estéril. Literatura amateur para públicos pequeños. No hay gran ciencia en ello .

Pero a ratos es divertido, terapéutico y estimulante. Por eso algunos seguimos de aferrados.

sábado, 21 de agosto de 2010

Nueva temporada

Dejé esto para centrarme de lleno en las vacaciones. Ahora que regresé a clases tengo la intención de retomarlo para tratar los mismos temas de siempre y para quejarme de lo que se me ocurra. También les iré comentado algunas novedades aburridísimas, les demostraré que mi vida personal sigue en picada, contaré de programas, películas, libros...lo que se vaya atravesando.

Esta nueva "temporada", será igual que las anteriores. Ni siquiera notarán la diferencia, excepto porque regresaré al ritmo posteador que tenía hace unas semanas.

Por lo demás, este texto es completamente innecesario. Yo no debí haberlo escrito y ustedes no debieron haberlo leído. Quedamos empatados.

lunes, 28 de junio de 2010

Ventilador solo

Tengo un blog secreto. Nadie sabe su nombre, sólo yo. El espacio lo tengo reservado para lo verdaderamente íntimo. Habemus mierda es leído por algunas personas que indirectamente reducen mi libertad . Se me salió de control, el link de este espacio llegó a personas que nunca imaginé. Hay cosas que no puedo postear ahora con la seguridad semi anónima de antes. Uno puede contar situaciones que involucren a otros sin afectarlas siempre y cuando el interlocutor no conozca a éstos y no tenga posibilidades de hacerlo.

Es difícil contar la anécdota con la abuelita si sabes que tu abuelo te está leyendo. No puedes. No es lo mismo hablar a un público X sobre "la abuela" que hablar de ella cuando sabes que alguien relacionado con ella te lee.

El ejemplo es estúpido, al mismo tiempo que aclarador.

No tengo planes para abandonar este blog. El otro espacio es sólo para sentir la libertad de antes.

El que lo descubra se gana mi amargura.

domingo, 27 de junio de 2010

Para celebrar la victoria argentina

He decidido responder a sus comentarios viejos.

Las últimas semanas había abandonado la noble labor de contestar los que dejan en este blog.

Ahora, en un arranque de entusiasmo (gracias, Argentina) me puse a revisar viejos posts e hice lo que creía conveniente.

La razón principal tiene tintes kármicos. Como les dije el otro día, si mi vecina no me regresa el saludo, por algo ha de ser. Veo similitudes con lo que hice últimamente: si no replico sus mensajes pareciera que los ignoro. (Aunque no sea así, siempre los leo). Basta de eso,

Si alguno de ustedes, se quedó con las ganas de una respuesta, vayan y busquen la entrada en cuestión.


viernes, 7 de mayo de 2010

¿Qué hace un lector como tú en un sitio como éste?

Hola, por si no se acuerdan de mí, soy el tipo que solía actualizar este blog hace unos cuantos días.

Luego lo dejé de hacer... hasta ahora.

Me gustaría tener razones para justificarlo. Por ejemplo; que estoy en fin de semestre, con muchas tareas y trabajos preocupantes. Pero les estaría mintiendo, este último tramo previo a vacaciones ha estado bastante ligerito; no siento ningún tipo de presión académica, fácil-fácil. No he tenido ganas de teclear, es todo.

¿Así que cómo les explico?

Ah sí; verán, he tenido un par de semanas complicadas debido a que la alta exigencia de mi escuela me ha tenido atado a mis apuntes. Con tantos exámenes y entregas no me he dado abasto. Ya saben como es la ajetreada vida universitaria. Qué más quisiera haber podido actualizar a diario, después de todo ustedes se lo merecen por hacer sacrificios tales como sentarse en una silla ergonómica mientras leen esto. No cualquiera.

Que quede claro, esta es la XIX re-apertura de su blog de desconfianza. Estén atentos porque mañana les tengo una noticia importante.


PD: Para que esto no quede tan corto, aprovecho para recomendarles el blog de Mechicabota. Si son lo suficientemente listos les encantará como a mí. Es mujer y es argentina por lo que el talento está garantizado.
PD2: El título de este post es una referencia ochentosísima, españolísima, musicalísima.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Blá, Blé, Blí, Bló, Blú

Qué gracia me causaba cuando alguien me decía "no tengo tiempo para eso". Estrictamente es una vil mentira, todos tenemos tiempo. Es imposible que alguien esté las 24 horas del día realizando actividades que le impidan disfrutar de la vida.

Repito, así es poniéndonos estrictos. Lo cierto es que esa frase no es más que un comodín que esconde detrás algo terrible: la falta de ganas. Falta de ganas propiciadas por las circunstancias. El tiempo siempre estará ahí, pero llegar a casa por la noche luego de trabajar arduamente le quita el entusiasmo a cualquiera. Hacer tareas durante horas es otro factor que hace decir "no tengo tiempo", aunque quizás sería más preciso decir "el valioso tiempo que tengo lo invierto en aburridades".

Esto lo digo porque no he tenido tiempo para actualizar este blog. Estoy consciente de que es denigrante hacer este tipo de aclaraciones en una bitácora propia, más cuando no ha pasado ni una semana de silencio. No tendría que estar dando explicaciones de nada; simplemente publicar cuando me saliera de la punta de la pipí. Pero, siempre que hago este tipo de entradas me libero, y retomo el ritmo. Es para sacarme de la modorra, ahora que he librado algunos compromisos que me traían distraído.

A ver si mañana publico algo de sobre la opera que estoy armando con una compañía de niños africanos. Estén al pendiente.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Hey, despierten

Los lectores fieles de este blog (dos o tres según el ultimo censo)se estarán preguntando porque no he actualizado últimamente. Paso a explicar los motivos brevemente para rescatarlos de las ascuas.

Desde que fundé este espacio he deseado experimentar la sensación de dejar de escribir durante seis días; por motivos diversos (prurito en los dedos que sólo se quita tecleando, las más de las veces) no había podido cumplir esa fantasía, hasta ahora que por fin me decidí a darme el gusto.

Debo decir que no se sintió bonito. Me arrepiento de haber dejado pasar casi una semana flojeando bloguerilmente. Prometo no volverlo a hacer. No hasta la próxima vez, como diría el copetudo en cierta canción sobre hooligans.

martes, 23 de febrero de 2010

El intrascendente post número 200

Haciendo cuentas (Dios bendiga a la calculadora de Windows) con esta entrada he podido por fin alcanzar la cifra de mis sueños. Doscientas entradas que no son ni muchas ni pocas; por el contrario, ni son pocas ni son muchas.

Habemus mierda (http://habemusmierda.blogspot.com/, entren si no lo han hecho, se los recomiendo) pasa por su etapa 2.0. En la primera apenas se publicaron cincuenta y ocho textos. Por fortuna, a partir del año pasado, esto tuvo un renacimiento cuasi bíblico que permite ahora, redondear esto, al número que más viene a la mente cuando se piensa en Sor Juana.

Y ya, para adelante. Me da flojera hacer un recuento exhaustivo de la historia de esto o una recopilación de lo mejor de lo menos peor. Tal vez me anime cuando llegue a las 219 publicaciones. Estén pendientes.

domingo, 10 de enero de 2010

Spammer con Alzheimer

Nuevo comentario en el post El proyecto de la boca de chicle:

Anónimo dijo...

Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!

..........................................................................................................................

Se le olvidó poner el link a la página de alargamiento de pene. Pobre.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Nueva Imagen

Como habrán notado con sus propios ojos (todavía no se incorpora el sistema braile al internetz, así que es lo que hay) este, su blog de Confianza (Confianza es la señora que posee las escrituras de Habemus mierda, me las ganó en un partida de póker) ha cambiado a partir de hoy, al menos en la parte más superficial. Luego de más de dos años con la misma plantilla, por fin me harté y he puesto una lo suficientemente sobria como para pasar mis estándares personales. También hay nuevo banner, apenas el tercero o cuarto en la historia del blog. Otra vez está editado con paint, así que pido comprensión. Gracias a Xavier por optimizarlo.

Me gustó cómo quedó. ¿A ustedes?

sábado, 12 de septiembre de 2009

El blog ya gatea.


Uy, este blog cumple dos años de existencia. Qué raro. Cuando lo abrí hubiera apostado a que no duraría más de tres meses. Como suele pasar con los blogs, como suele pasar conmigo. Porque soy muy inconstante, me aburro rápidamente de las cosas, pero aquí sigue esto, con sus altas y bajas. Entre los momentos bajos se encuentra el paréntesis de casi diez meses entre un post y otro que hubo alguna vez. De hecho se supone que esa pausa debería continuar si no hubiera sido por un impulso de un segundo que me llevó a retomarlo. Mi intención era dejarlo muerto, no veía una razón clara para seguir, pero en marzo de este año sin meditarlo profundamente decidí reanudarlo. Y estuvo bien. Si hubiera reprimido ese momento en el que volvieron mis ganas ahora no existirían 65 posts (los siete meses más productivos de habemusmierda) que ahora inútilmente o provechosamente están ahí.



Aunque con menos éxito comercial (las ventas de comentarios por post han descendido dramáticamente en un 80%) esta segunda etapa (D.H. o Después del Hiato) me es más satisfactoria que la primera. Ahora releo algunos de mis primeros posts que en su momento me causaron gran orgullo y termino sintiendo un especie de pena ajena por mi Yo más joven. Es algo normal, siempre me pasa. La mayoría de las cosas que hice en el pasado ahora me parecen un fiasco. Eso es bueno, cuando les pase significa que no se han estancado y que al menos han mejorado un par de micras. El conflicto llegará cuando vean posts o trabajos viejos para luego decir en voz alta "antes era mejor". Eso no quita que hayan párrafos que te averguencen desde que son concebidos. Como este.

Me agrada el valor de aquellos que se animan a leer más de una de las entradas que hay aquí.


........................................................

La principal razón por la que abrí esto:

lunes, 8 de junio de 2009

Negaciòn de adicciòn a internet

Pocas cosas me desesperan tanto como no poder conectarme a internet. Sin televisiòn puedo sobrevivir aproximadamente un sexenio, pero cuando se trata de leer blogs, ver videos, tuitear y visitar pàginas inùtiles a lo mucho puedo prescindir de ellos un par de dìas antes de comenzar a sentirme incòmodo.

No es que sea un adicto (aunque dicen que todos lo niegan, cof), no he llegado al extremo de inyectarme una memoria usb en el antebrazo, lo que pasa es que hay como tres mil cosas que sòlo puedo realizar por este medio. Revistas, periòdicos y material de lectura ligero ya casi no compro, y como me niego a ver a Lòpez-Dòriga y el señor ese con bigote de Tv Azteca, en estos ùltimos dìas donde he estado alejado de mi adorada web 2.0 no me he enterado de nada. Por ahì supe algo de un aviòn se se cayò aunque tardè dos dìas en descubrirlo cuando por Twitter pude haberlo hecho en un minuto.

Lo bueno es que ayer por fin me pude conectar despuès de dìas de sequìa. Y aplicando analogìas baratas fue como cuando tomas agua luego de estar al borde de la deshidrataciòn o como cuando haces pipì con tu vejiga a punto de reventar.

No, no estoy en mi casa. Sòlo espero poder volverme a conectar en menos de 12 horas :\

(què bonitos se ven esos acentos al revès)

martes, 26 de mayo de 2009

2 inquietudes blogueras 2

Dos cosas me han estado inquietando los últimos días. Bueno, en realidad son mucho más pero me quiero centrar en las que tienen que ver con mi vida bloguera que aunque con más pausas que regularidad ya lleva cuatro años. Veamos:

No me gusta mi nick

El pseudónimo con el que he estado posteando en Habemus Mierda (así se llama esto, se acuerdan?) en un principio fue concebido como algo provisional. Estaba creando mi primera bitácora en Blogger y lo que me interesaba era empezar a escribir rápidamente y ver cómo era la configuración y esas cosas, así que al registrarme no me rompí mucho la cabeza para elegir un nick original o que se identificara con mi personalidad. En ese momento estaba obsesionado con Pulp y su His 'n' Hers (lo sigo estando) por lo que para salir del paso decidí ponerme Joyrider en honor a la canción... ¡Joyriders! En fin, era algo que estaba más o menos, que no resultaba demasiado patético y el tiempo pasó. Me acostumbré a él aunque nunca hubo un enamoramiento de nick, considero que es un mote carente personalidad y bien podría pasar por nombre de Camioneta familiar o marca de lavadora.

Pues bien, he pensado en cambiarlo. No sé si todavía estoy a tiempo para hacerlo, ya he barajado varias opciones para substituirlo que sin dudas son más llamativas. ¿Cómo ven? ¿Han sabido el caso de alguien que cambie de nick y que automáticamente por ello se vuelva famoso y adorado? ¿Se ve mal cambiar de nick nomás porque sí?

Wordpress me coquetea de manera descarada

La mayoría de mis blogs favoritos están alojados en blogger, plataforma muy fácil de usar a la que debo horas de entretenimiento. Aquí he conocido a personas muy valiosas autores de posts divertidísimos. Sin embargo últimamente me he visto tentado a empezar a escribir desde wordpress. De hecho ya aparté el dominio y he mudado todo este blog como archivo. Podría empezar desde ya a postear desde ahí pero lo sigo meditando porque es como mudarse de casa. Igual te vas a un lugar más cool pero ya estás acostumbrado a tu hogar de siempre y todos tus amigos están en ese barrio (ok, es una exageración y ejemplo cursi, también podrían comentar allá). Además Wordpress siempre me ha parecido como la Mac de los blogs, son más bonitas y todo pero quienes las usan son unos presumidos y clasistas jijijijijijijijijijijijiji. Nah, sigo viendo pros y contras.


Veremos.

jueves, 24 de abril de 2008

Consejos para tu Blog

Sé que hay casos de personas que debido a la fama que han adquirido últimamente los blogs se animan a abrir uno en busca de expresarse y por diversión, pero una vez que lo tienen no saben muy bien qué hacer con él o como llegar al éxito. Y toda la malvada comunidad bloguera se niega a asesorarlos viendo en ellos potenciales rivales o competencia que en un futuro podría, por qué no?, opacarlos y quitarles lectores.

Pero yo me distingo por ser bastante bondadoso y lindo, por eso me puse a escribir algunos consejos o tips para quienes se inician en el mundo de los los blogs, que podrían servir también para uno que otro que ya lleva un camino recorrido en los mismos, basado en mi propia experiencia y en haber leído muchos blogs.

Por desgracia al ponerme a escribir sobre ello me di cuenta de mis consejos eran bastante lelos e inservibles además de escasos. Pero bueno, tampoco se trata de escribir en vano y por eso los publicaré.


Primero...

Cosas que nunca debe hacer un Bloguero


  • Dejar un comentario en un blog popular y muy comentado para proponer un intercambio de enlaces, sobretodo si tu blog sólo tiene dos posts.

  • Darle el url de tu blog a familiares cercanos y a todos tus conocidos. Toma en cuenta que hablar mal de ellos es un tema potencial para un post, y que si te visita hasta tu abuelita tendrás que aguantarte las ganas de escribir acerca de ello, a menos, por supuesto, de que quieras que todos quienes te rodean te dejen de hablar. Pero bueno, al menos conseguirás más comentarios.

  • Copiar y pegar una cadena que llegó a tu mail en tu blog, todo porque te dio miedo que el fantasma del niño de la historia se te apareciera en la noche

  • Presumir en la escuela u oficina que tienes una “página de internet”.

  • Entiéndelo, no tienes que abrir nueve blogs con dos post cada uno.

  • Ok, tu color favorito es el verde fosforescente, pero por respeto a los ojos de tus lectores (y por dignidad) no lo uses como fondo para tu blog.

  • Nunca plagies a otro blog, está bien que no tengas talento y que busques que por primera vez alguien te admire, pero créeme tarde o temprano alguien se dará cuenta y serás el hazmerreír del mundo bloguero.Ups, tal como en la vida real.

Y lo más importatante:

Nunca y por ningún motivo hagas una lista como esta.

Y...

Dos Tips:

  • Cuando no se te ocurra sobre qué escribir… ¡Escribe un post sobre eso! Nunca falla, casi todos los blogueros lo han hecho, simplemente describe cómo es que no te llegan las ideas y que la inspiración no te llega como antes y blablablá. De pronto de darás cuenta que ya casi llevas un párrafo. Listo. Ya tienes un post.

  • Si nadie comenta en tu blog hazlo tú mismo de manera anónima. Deja unos veinte comentarios en cada entrada de tu blog alabando tus escritos por más estúpidos que sean, procura que esos mensajes digan cosas como “Jajajajaja qué buen blog me pasaré por aquí más seguido”, o “Oye, qué bien escribes, sigue así”.Luego entra a foros y diles que entren a ese blog tan “bueno y popular.”

Por el momento es todo, si se me ocurre algún otro tip, lo pondré aquí.